Activando los Chakras: Nuevos Mitos y Viejos Hábitos

por David Frawley (Traducción y Adaptación Urdhvabhaga Das)

7chakrabanners AA

Los chakras se han convertido en un tema popular en el pensamiento occidental, particularmente en la llamada “Nueva Era”, alcanzando el ámbito de la salud, la medicina y el bienestar corporal, mental y emocional, que ha alcanzado incluso a lo concerniente con kundalini, el poder origina, que cual serpiente asciende por la espina dorsal desde el cuerpo sutil y energiza todo el cuerpo, nuestro vehículo. Pero existe una brecha creciente entre los chakras, tal y como son vistos hoy en día, y la consideración que encontramos en la tradicional literatura sobre el yoga y el ayurveda. Los chakras son vistos principalmente como elementos para la sanación, la curación física. Sin embargo, se dejan a un lado aspectos importantes de kundalini, que se usan en la práctica del yoga, para alcanzar y despertar la comprensión real de quienes somos esencialmente, los seres o entidades espirituales que estamos bajo el yugo de las condiciones psicofísicas. Ya que nuestra condición original está más allá del cuerpo y la mente, la activación de los chakras requiere de un cambio radical en la consciencia, que generalmente ocurre sólo después de años de meditación. No es una simple cuestión de la mal llamada “apertura” emocional o física.

Lo que ha venido ocurriendo con los chakras, es similar a lo que le ha estado sucediendo al mismísimo yoga. Yoga realmente significa meditación, la que está definida como “la negación del pensamiento dual o ambiguo en los procesos mentales” (Yoga Sutra 1.2). Pero en la actualidad el yoga se entiende primordialmente como las asanas o las posturas características del hatha yoga. Chakra, significa literalmente “rueda”, “lo que gira” “lo que está en actividad o movimiento”. Los siete chakras principales, o de los que se tiene más información (ya el cuerpo contiene muchos chakras en toda su fisiología), pero menos comprensión; son siete centros vitales del cuerpo sutil o astral, el cuerpo de la energía vital subyacente al cuerpo físico. Su activación plena permite el desarrollo de estados superiores de consciencia que conducen a la comprensión del Ser Esencial, la fuente original de todo cuanto existe. Sin embargo, hoy en día, los chakras, al igual que el yoga, se definen en términos físicos, los cuales oscurecen su verdadero propósito y función.

Ideas Erróneas Sobre los Chakras y Chakra Yoga Como Medios de Sanación

El pensamiento de la Nueva Era, asume que los aparentes desequilibrios u obstrucciones de los chakras, son la raíz de las enfermedades, por lo que se piensa que deben ser tratados para corregir la causa de la enfermedad en el chakra afectado. Este concepto es erróneo, es una gran mentira. Esto solo muestra ignorancia sobre el tema, lo que ha originado una actitud equivocada entre algunos individuos que dicen intervenir nuestros chakras y sanarnos. Otros afirman ser capaces de “energizar” nuestros chakras, “alinearlos” y de esta forma no sólo curar lo que nos aflige, sino también pretenden engañarnos al brindarnos un supuesto conocimiento y experiencia interior. Además, la gran mayoría de estos procedimientos pueden ser muy caros y especulativos, sin resultados reales.

La bien difundida curación mediante el tratamiento de los chakras, hoy en día, se centra en la aplicación de medidas externas como las gemas, hierbas, masajes, terapia del sonido o del color, sanación a través de la vibración, incluso a menudo se utilizan varias máquinas para “tratar” a los chakras. Además, los curanderos psíquicos pretenden trabajar en los chakras directamente a través de sus poderes mentales u ocultos. Al trabajar con tales métodos con los chakras, se supone que “abre o se despierta” la consciencia superior en el individuo tratado, lo cual es una falaz mentira.

El enfoque del yoga, está dirigido a activar todo el cuerpo humano, el “vehículo” donde nos encontramos y que utilizamos para desarrollarnos, el cual está constituido por cinco aspectos o facetas bien definidos, conocidos como koshas (ver la publicación en este mismo blog “Los Koshas, las Cinco capas o Cubiertas”, 21 de Julio 2014), las capas que conforman a este vehículo, el cuerpo humano, donde se incluyen los canales sutiles de energía o nadis (ver la publicación en este mismo blog “Los Nadis”, 3 de Mayo 2015), por donde se moviliza la energía vital o shakti en el cuerpo y que a su vez, estos nadis son los que forman los chakras, que al activarse mediante los procesos del yoga, nos permiten alcanzar la auto-comprensión necesaria tanto de este “vehículo”, como de nosotros mismos, la entidad viva que activa toda la materia inerte, el alma. Para esto el yoga emplea prácticas internas de pranayama (control de la respiración), dhyana (meditación), mantra sadhana (pronunciar correctamente las palabras y formulas sanscritas, para activar las vibraciones sonoras), las que hemos de ejecutar nosotros mismos, sin la ayuda de ningún elemento externo. Los medios externos como las hierbas, especias, inciensos o fotos y réplicas de deidades, dioses, santos, etc. son sólo elementos auxiliares secundarios, que ningún yogui suele utilizar.

De acuerdo con las enseñanzas del sistema de yoga, en el estado humano ordinario, el cual es raramente trascendido, a menos que se haga medianten una práctica espiritual sostenida, los chakras permanecen inactivos; es decir, no funcionan realmente. Por su puesto, esto no es a raíz de alguna enfermedad, si no a la ignorancia. Esta ignorancia consiste en considerar al mundo externo, toda la creación como una vivencia real y perdurable, cuando en realidad vivimos la gran ilusión de lo perdurable, transitorio y pasajero, donde el verdadero Ser, la entidad viva o alma, está sujeta a las condiciones y normas físicas o materiales que lo mantienen en este plano. Sin embargo, es necesario destacar que se pueden mantener los chakras desactivados, y asegurarse un estado de salud óptimo, emocionalmente equilibrado y estable, mentalmente creativo y activo en todas las áreas de la vida. El propósito de activar los chakras, no es para mejorar la capacidad física en los dominios ordinarios de la vida humana, si no para ir más allá de lo mortal y transitorio, buscando nuestra esencia inmortal.

Hoy en día, los chakras son generalmente descritos como centros de fuerza y energía dentro del cuerpo físico, que están identificados en el canal central de columna vertebral o sushumna nadi. Los chakras se relacionan con varios centros espinales y los procesos fisiológicos que gobiernan, tales como digestión, respiración, o la reproducción. Sin embargo, la tradición del yoga considera que los chakras son solamente una influencia física secundaria.

La tendencia imperante de confundir los chakras con sus funciones corporales  correspondientes, es una falta de comprensión y de conocimiento de la naturaleza y funciones del cuerpo sutil.  El cuerpo sutil aunque es material, solo está constituido por las energías más sutiles del plano físico, que no pueden ser apreciadas por los sentidos físicos burdos, es la contraparte sutil del cuerpo físico. Pertenece a otro plano de existencia, uno al que normalmente accedemos solo mediante los estados de ensoñación, del sueño o después de dejar este cuerpo al morir. El cuerpo sutil permite que la fuerza vital entre en el cuerpo físico, con la cual el cuerpo se puede activar, moverse y funcionar adecuadamente. El cuerpo sutil está siempre activo dentro del cuerpo físico, como fuente de su vitalidad, aunque su actividad está oscurecida por el velo de las condiciones físicas.

Los chakras no forman parte del funcionamiento ordinario del cuerpo sutil, ellos asumen un papel significativo sólo en estados donde el despertar de nuestra consciencia, nuestra espiritualidad, la condición esencial última, está conectada a la fuente original. Representan la activación y la fusión de lo sutil con la consciencia más allá de estas limitaciones materiales. Mientras correlacionamos los componentes físicos y sutiles, con las funciones corporales, podremos percatarnos de la gran diferencia existente entre esos, por lo que no son lo mismo, y el cuerpo astral o sutil espiritualmente activo es algo completamente diferente.

Kundalini, la Fuerza Primaria

Kundalini es la forma de energía primaria sutil o shakti, que descansa (enroscada) en estado latente en la base de la espina dorsal, que cual serpiente espera ser despertada. Esta energía no es una sustancia “burda”, sino más bien sutil. El objetivo del yoga es entonces despertar esta serpiente, que levante su cabeza y ascienda por el nervio o canal central de la espina dorsal hasta el chakra superior en la coronilla de la cabeza, Sahasrara chakra el “loto de los mil pétalos”, cambiando totalmente y fundamentalmente a aquel que se someta a su poder transformador.”

Para que los chakras puedan entrar en funcionamiento, es necesario encontrar una fuente superior de energía, más elevada que el cuerpo físico. Este es el papel de kundalini, el poder de la serpiente de energía sutil, que no es física, ni es una energía que pueda manipularse, es la energía que yace latente en el cuerpo sutil. Kundalini es la energía concentrada de la consciencia del Ser Esencial que somos. No es una energía aparte de la consciencia, sino más bien la energía que se manifiesta con la consciencia, cuando se libera de las ataduras y las limitaciones del pensamiento. Solo si una persona mantiene concentrada su atención mental en un punto, objeto o individuo, sólo entonces se tiene la posibilidad de ir más allá del pensamiento.

El despertar de kundalini requiere que el prana o la fuerza vital entre en el canal central o sushuma nadi. Esto ocurre cuando el prana es retirado desde su concentración mental, mediante el proceso de cambio del pensamiento sobre el mundo exterior. Mientras que esta energía vital se concentra e identifica con el cuerpo y los asuntos materiales, no se podrá retirar dentro del canal central. Por esta razón, activar kundalini y los chakras, implica un estado de samadhi, en el cual dejamos a un lado la consciencia ordinaria. Inicialmente esto implica un estado de trance donde nos volvemos inconscientes del cuerpo físico. Posteriormente se puede alcanzar el estado de vigilia, sin ningún tipo de alteración de la acción física, pero en ese estado el cuerpo físico ya no se experimenta como nuestra verdadera identidad.

Los Chakras y los Órganos Físicos

Culturalmente este conocimiento puede llegar a ser incómodo para el público en general, no solo por las complejidades conceptuales, filosóficas y prácticas que presenta, sino también por el lenguaje técnico que se usa para describir el contenido del mismo, principalmente la lengua, el sanscrito, ya que todos los nombre de los chakras son en sanscrito como la denominación misma de “chakra”. Sin embargo, siguiendo la tradición pedagógica del yoga, los nombraremos con su nombre original y la ubicación física correspondencia: Sahasrara chakra o de la Corona; Anja chakra o de la Frente; Visuddha chakra o de la garganta; Anahata chakra o del Corazón, Manipura chakra o del Ombligo, Svadisthana chakra o del sexo, y Muladhara chakra de la raíz o el perineo. Aunque esto pareciese conveniente, también acentúa la tendencia a confundir los chakras con el cuerpo físico. Una manera más precisa pero sencilla para nombrar los chakras está en función de los elementos que gobiernan: TIERRA para la base o la raíz o la espina dorsal; AGUA por la región urogenital; FUEGO para el ombligo; AIRE para el corazón, ÉTER para la garganta, MENTE para la frente o el tercer ojo, y CONSCIENCIA para la coronilla o la fontanela.

Sin embargo, son las funciones cósmicas de estos elementos las que activan a los chakras, mostrándolos como componentes fundamentales de nuestra existencia personal. Los chakras activados proporcionan conocimiento de la unidad de los elementos que constituyen el universo, junto con los instrumentos de la cognición (órganos de los sentidos) y los instrumentos de acción (órganos de la acción), que son los constituyentes subjetivos del universo. Cuando se activan los chakras experimentamos la naturaleza cósmica de estos elementos dentro de nuestra conciencia más profunda.

Para poner en funcionamiento los centros sutiles, los centros burdos o físicos deben en estado de reposo. Es por eso que las prácticas de yoga se cultivan la quietud del cuerpo, de la respiración, de los sentidos y de la mente (asana, pranayama, pratyahara y dharana). Para activar correctamente el chakra del AGUA, no es recomendado tener un deseo sexual intensificado; por el contrario, se requiere que el órgano sexual este en un estado de tranquilidad latente y que el impulso sexual sea sublimado.

Similarmente, para activar el chakra del AIRE es muy diferente a estar en un estado alterado, sensible, vulnerable, o demasiado emocional. Para despertar este cuarto chakra debemos ir más allá de las meras emociones personales y comprender la energía cósmica detrás de todas las fluctuaciones emocionales. Esto requiere una activación hacia los sentimientos universal de la compasión y la devoción, contactando la fuerza vital del universo.

Estrictamente hablando, por ende, no existe el tal “chakra sexual” o centro sexual, o centro del corazón, o cualquier otro chakra como una mera función física. Hay un chakra localizado en el cuerpo sutil, en un área que corresponde a la región de los órganos sexuales en el cuerpo físico y que es su contraparte sutil. Sin embargo, el chakra correctamente activado no se ocupa de las funciones de los órganos sexuales físicos, sino del elemento cósmico del agua y sus actividades correspondientes. Llamarlo un centro de sexo invita a la interpretación equivocada.

Las señales de los chakras activados incluyen un control correspondiente sobre ellos y el desapego de los elementos y órganos físicos. Mientras uno este apegado a los órganos físicos y sus funciones, los órganos sutiles no se activaran. El despertar de la conciencia detrás del cuerpo sutil implica ser capaz de “quitarse” el cuerpo grueso y sus funciones como si fuera un pesado abrigo que ya no es necesario en un cálido día de verano.

Señales de la Activación de un Chakra

Para tener una idea de lo que ocurre cuando se activan los chakras, examinemos las señales de activación, chakra por chakra. Lo que describimos son las señas generales. La experiencia es variable, particularmente en cuanto a fenómenos o poderes. La experiencia importante es el sentido profundo de unidad entre el universo y nuestra naturaleza interna.

Chakra de TIERRA

Cuando se activa el primer chakra, uno se vuelve consciente del elemento cósmico de la tierra, y la unidad subyacente de todos los estados de la materia sólida, como la cristalización de la energía de la conciencia. Uno comienza a experimentar las cualidades del elemento cósmico de la tierra como: su dureza, rugosidad, densidad y la textura, como si fuesen condiciones vibratorias de nuestra consciencia. Uno puede percibir diversas fragancias sutiles o celestiales. Del mismo modo, uno entiende todos los actos formativos en el universo como diferentes funcionamientos de la energía cósmica terrestre en su capacidad de producir y sostener la forma.

Chakra de AGUA

Cuando se activa el chakra del agua, uno se vuelve consciente del elemento cósmico del agua, y por consiguiente consciente de la unidad subyacente de todos los estados líquidos de la materia. Uno experimenta las cualidades de la suavidad, la humedad, la frescura y el frescor del elemento de agua, como también su fluidez, así como las diferentes condiciones vibratorias de la propia consciencia. Uno puede percibir varios sabores sutiles o celestiales como una esencia (rasa) que emana de todas las experiencias. Del mismo modo, uno entiende que todo actúa purificando el universo, como las diferentes maneras en que la energía cósmica del agua ejerce su función purificadora.

Chakra de FUEGO

Cuando se activa el tercer chakra, uno se vuelve consciente del elemento de fuego cósmico y de la unidad subyacente de todos los estados radiantes de la materia como una cristalización de la energía de la consciencia. Uno experimenta las cualidades del elemento de fuego -como la luz, el color, el calor y la iluminación- como las diferentes condiciones vibratorias de la propia conciencia. Uno también puede experimentar visiones sutiles y percibir el resplandor o el aura detrás de las cosas. Similarmente, uno entiende que detrás de todas las apariencias, el universo está trabajando con la energía cósmica del fuego en su poder de iluminación.

Chakra de AIRE

Cuando se activa el cuarto chakra, uno se vuelve conocedor del elemento cósmico del aire y consciente de la unidad subyacente de todos los estados gaseosos de la materia. Uno experimenta las cualidades del elemento aire como el movimiento, la capacidad de cambio, la sutileza, el movimiento, la flexibilidad y la capacidad de penetrarlo todo, como también diferentes condiciones vibratorias de la propia consciencia. Uno también puede percibir contactos de energía sutil, y sentir las subyacentes energías vibratorias de la fuerza de vida cósmica. Del mismo modo, uno entiende que detrás de todos los contactos, el universo está en pleno funcionamiento con la energía del aire cósmico en su papel dinamizador.

Chakra del ÉTER

Cuando se activa el quinto chakra, uno se hace consciente del elemento cósmico del éter y comprende la unidad subyacente de todo el espacio en el universo como una cristalización de la energía de la consciencia. Uno experimenta las cualidades de la ligereza, sutileza, penetración y claridad, como también las diferentes condiciones vibratorias de la propia consciencia. Uno también puede percibir y reconocer la estructura espacial subyacente del universo. De manera similar, uno entiende que detrás de todas las vibraciones, está el universo usando al elemento cósmico del éter como su matriz.

Chakra de la MNTE o Tercer Ojo

Cuando se activa el sexto chakra, uno es consciente de la mente cósmica o universal, como también de la unidad subyacente de todas las mentes en el universo como una cristalización de la energía de la consciencia. Uno experimenta las cualidades de la mente como la percepción, la creatividad, la discriminación y el desapego, al igual que las diferentes condiciones vibratorias de la propia consciencia. Uno alcanza la capacidad de integrar todos los elementos cósmicos y sus respectivos órganos y funciones mediante una mente consciente y activa. Uno obtiene dominio sobre la mente y se logra tener una corriente continua de percepciones divinas. Uno comprende que todo lo que pensamos es una manifestación del principio cósmico de la mente.

Chakra de la CONSCIENCIA

Cuando se activa el séptimo chakra, uno entiende que el Ser Esencial o la consciencia pura, es la única realidad que además es la sustancia subyacente del universo. Las cualidades de la consciencia como el infinito, inmortalidad, paz y bienaventuranza son nuestra real naturaleza y estamos presentes en cada átomo o partícula de esta creación. Uno tiene el dominio sobre la consciencia y comienza a existir en ese estado de auto-comprensión, viéndose a sí mismo en todos los seres y todos los seres en uno mismo. Uno se percata que todas las cosas son manifestaciones del Ser Esencial, que es la única realidad.

También hay señales generales de la activación de las energías y facultades sutiles, como la experimentación de sonidos sutiles, luces, visiones de deidades o individuos, generalmente en la región del tercer ojo. Pero tales experiencias pueden ocurrir mucho antes de activar un chakra en particular.

Experiencias y Poderes Psíquicos o Metafísicos

Cada chakra puede darnos la consciencia de los niveles correspondientes del universo, o de los diferentes mundos más allá de lo físico. Los sub-planos correspondientes del universo astral, que son maravillosos más allá de cualquier cosa en el mundo astral y el físico, pueden llegar a estar disponibles para nuestra experiencia. Podemos igualmente obtener visiones sobre el funcionamiento sutil de la naturaleza, los sentidos, la fuerza de la vida, y el proceso de la creación cósmica y los poderes sobre ellos.

Sin embargo, no todos los yoguis eligen explorar los mundos o las facultades que se relacionan con la naturaleza de los chakras. Muchos grandes jñanis yoguis en el sendero del conocimiento, se esfuerzan por fusionarse en la unidad o en el Absoluto. En su despertar pueden apenas notar las distinciones de los chakras y sus funciones. Sri Ramana Maharshi representa esta visión. Para él sólo había un chakra o centro, el Yo, desde el cual todos los fenómenos de los mundos burdo y sutil, más los diferentes cuerpos parecen como las imágenes vistas en un espejo o en las burbujas de las olas del mar.

Activando un Chakra Prematuramente

Activar los chakras requiere de  pureza de cuerpo, corazón y mente. Esto no puede ser hecho satisfactoriamente, ni tampoco en un estado de perturbación. Los intentos de despertar kundalini sin antes haber purificado el cuerpo y la mente, ya que los efectos secundarios implican la alteración de la mente o de la fuerza del prana, resultan en experiencias ilusorias y extrañas. Por esta razón, la literatura tradicional del yoga,  siempre ha hecho hincapié en la vida correcta (como una dieta vegetariana y control de la energía sexual), y una actitud correcta (como por ejemplo la no-violencia, la no-posesión, y las otras observancias y restricciones encarnado en los yamas y niyamas).

Es posible tener experiencias aberrantes con kundalini, o con cualquier otro chakra, aunque la mayoría de las experiencias etiquetadas como “despertar prematuro de kundalini”, son de naturaleza ordinaria, bien sea por alteración nerviosa o mental. Si la mente no está purificada, no puede haber actividad de los chakras inferiores, la que está asociada con el incremento de las urgencias físicas correspondientes. Es por eso que los textos de yoga afirman que los asuras o los individuos altamente egoístas solo pueden activar los chakras por debajo del ombligo, porque sus experiencias están teñidas con el tinte del ego, y el funcionamiento en general de estos centros estará trastornado.

Los Límites de los Curanderos

Ciertos curanderos pueden ser capaces de alguna forma afectar a las contrapartes físicas de los chakras con ayuda externa, o con su energía psíquica, pero el verdadero despertar o activación de los chakras, no se puede lograr por medios externos de ningún tipo. Ninguna persona, máquina u objeto externo puede activar los chakras al nivel apropiado que el yoga necesita para su funcionamiento. El uso de ciertas dietas, hierbas, o gemas pueden ser útiles en la preparación del camino para la activación de los chakras, pero son sólo soportes externos. No pueden activar los chakras un poco más, eso solo se alcanza mediante las asanas y dhyana o la meditación.  La persona que nos puede proporcionar la guía inicial o iniciática es un guru, un maestro que nos garantice que ha logrado despertar la consciencia interna, pero a fin de cuentas, el trabajo lo tenemos que realizar nosotros, nadie más. La activación real de los chakras requiere de la práctica regular y continua del yoga, lo cual puede tomar años, incluso toda la vida, de las más profundas prácticas de asanas (posturas), pranayama (control de la respiración) y dhyana (meditación), junto a un estilo de vida disciplinado para poder lograrlo.

Por encima de todo debemos entender que activar los chakras no es un fin en sí mismo, es un hito en el sendero, una parte del proceso de auto-comprensión, que ocurre principalmente cuando nos rendimos a la fuente ultima, el origen de todo lo concebido, mediante la devoción o bhakti, o por la indagación de nuestra verdadera naturaleza a través del conocimiento o jñana. En la actualidad solo nos centramos en los tecnicismos en torno a los chakras, en lugar de cultivar la sabiduría y la devoción que nos muestra de que se trata realmente la práctica y la disciplina espiritual. Recordemos que los chakras son mapas que nos muestran el camino, y nos indican las rutas secundarias donde uno puede extraviarse. Lo importante es conectarse con nuestro objetivo, que con seguridad nos llevara hasta él.

Siddhis, los Poderes o Habilidades Metafísicas

La literatura tradicional del yoga nos habla de una variedad de poderes y habilidades metafísicas denominados siddhis, o poderes yoguicos, como el poder de llegar a ser tan grande o pequeño como uno quiera, comprender y leer los pensamientos de todas las personas y otros por el estilo. Es necesario entender que estos poderes o habilidades corresponden al plano y al cuerpo sutil o astral, donde pueden ser experimentados. Estos siddhis se relacionan principalmente con el cuerpo sutil, que como la materia sutil es totalmente maleable. Es prácticamente imposible traducir o plasmar estos siddhis en el cuerpo físico, por ser burdo y denso, en sí. En cualquier caso, obtenerlos no es el objetivo de la práctica del yoga.

Además, hay muchas energías sutiles que existen entre la consciencia física ordinaria y la real activación y despertar de kundalini y los chakras.  Sin embargo, no debemos ver o considerar ninguna experiencia extraordinaria como la iluminación, o una experiencia de kundalini. Las visiones, los trances, las experiencias fuera del cuerpo, las canalizaciones, los sueños místicos, la inspiración de diferentes fuentes, y otros sucesos similares a menudo se originan en otras partes de la mente y no son necesariamente experiencias espirituales. Incluso cuando son legítimos, tales experiencias espirituales pueden estar aún por debajo del verdadero despertar de kundalini, y ciertamente no debe ser confundido con el vislumbre de la auto-comprensión, la cual requiere el pleno desarrollo de nuestra consciencia, sin comprometernos con alguna entidad fuera de nosotros.

 

Advertisements

¿Qué es un Sankalpa?

por Urdhvabhaga Das

Sankalpa significa una concepción, idea o noción formada en el corazón o la mente, un voto solemne o determinación para llevar algo a cabo, el deseo, la intención definitiva, la volición o la voluntad….

Yoga-Nidra-3-500x255

La práctica regular de yoga siempre presenta retos que hemos de enfrentar con los recursos que poseemos, los cuales demostraran en su aplicación operativa la eficacia, utilidad real, inoperancia, fortalezas y debilidades. Además, debemos enfrentar las consecuencias de estos retos. Aunque esta comprensión está cambiando poco a poco en el pensamiento occidental, aun lidiamos con las consecuencias de nuestros pensamientos, palabras y actos de manera reactiva y muy poco asertiva o constructiva. Es más, consideramos que el mal llamado “fracaso”, es solo eso el “fracaso”, la pérdida de tiempo, recursos y energía, cuando en realidad es otra manera de cómo hacer, o no hacer las cosas. Como practicantes de yoga (yoguis) podemos considerarnos personas muy afortunadas, porque esta disciplina, por tradición viene acompañada de un buen número de utilidades o “herramientas”, que nos facilitan su ejecución en todas sus facetas. Estas utilidades y “herramientas” las encontramos en cada una de las categorías o ramas del ashtanga yoga o el sistema óctuple del yoga (no el estilo conocido por ese nombre), que gracias a ellas un yogui puede alcanzar el estado donde puede controlar su cuerpo, mente y emociones armónicamente.

La tradición del yoga, además de contar con esta amplia gama de recursos, nos ofrece una fórmula para entender los deseos más profundos de nuestro Ser (los sinceros deseos del corazón), sin que tengamos que cambiar lo que somos esencialmente. Esta fórmula es la puesta de la tradición de sankalpa, la práctica de la resolución. La decisión de hacer o no hacer algo en beneficio de los logros personales, sociales o comunitarios y profesionales.

Sankalpa significa una concepción, idea o noción formada en el corazón o la mente, un voto solemne o determinación para llevar algo a cabo, el deseo, la intención definitiva, la volición o la voluntad. En términos prácticos, la palabra sankalpa, significa el punto para hacer o lograr; y tanto psicológica como filosóficamente, es el primer paso práctico por el que se aumenta la sensibilidad y la potencialidad de la mente; se le conoce como la capacidad para aprovechar la fuerza de voluntad y la herramienta para enfocar y armonizar el aparato de cuerpo-mente.

Sankalpa: es un término compuesto por dos raíces, san: referida a la conexión con la verdad más elevada; y kalpa: que quiere decir voto, o “la norma a seguir, por encima de todas las demás.” Sankalpa en pocas palabras es el voto, o el compromiso que hacemos para respaldar la verdad más elevada. “Por definición, sankalpa debe honrar el significado más profundo de nuestra vida.” Sankalpa abarca el rango más amplio de nuestra vida, nuestro dharma, “el propósito real por el que estamos aquí.” Sankalpa es la declaración que hemos de usar para recordar nuestra verdadera naturaleza, y guiar nuestras decisiones. Es un voto solemne, o la determinación para llevar algo a cabo. Es el deseo, la intención definitiva, la volición o la voluntad. Sankalpa también se puede entender como una declaración, que en sí misma es el aval que nos representa, o que respalda nuestra decisión.

En los asuntos mundanos normalmente la palabra Sankalpa, significa la voluntad de hacer, es decir, llevar a cabo o lograr un objetivo, como un voto o una promesa solemne consigo. En el Yoga, Sankalpa es el preludio de cualquier penitencia. También significa la concreción de un concepto o idea, que posteriormente se pone en práctica, es la determinación o la voluntad en la mente que precede a toda acción.

Pero si hay algo que el yoga nos enseña, es que hay un mundo de diferencia entre “Yo lo haré” y “la voluntad”, en otras palabras, “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”, como lo afirma el dicho popular. La mayoría de las decisiones que nos planteamos cumplir, bien sean las resoluciones de año nuevo, o cualquier otra, son el resultado de los equivocados deseos del ego, los sentidos; también por las limitantes circunstancias que vivimos con este cuerpo físico, mente y emociones. La gran mayoría de ellas fallan en ser ejecutadas, porque no tenemos el suficiente amor propio que nos permita creer que somos capaces de hacerlas.

Sankalpa se concibe desde lo más íntimo de nuestro Ser, y se va gestando como una idea, concepción, o noción formada en lo más profundo del corazón o de la mente. Y tiene como fundamento la premisa siguiente: “nosotros somos entidades vivas o almas, que nos encontramos condicionados a un cuerpo físico, con todo lo que eso acarrea, y debemos cumplir con nuestro dharma, nuestra responsabilidad de vida. Nadie más es responsable de nosotros, que nosotros mismos, de lo que hemos hecho, o dejado de hacer. Y aunque nos veamos tentados de responsabilizar (o culpar) a otros por cualquier suceso agradable o desagradable en nuestras vidas, solo nosotros somos los responsables, los causantes de las consecuencias que estamos viviendo. Cuando se entiende eso, la toma de la decisión, la resolución, el sankalpa, puede emprenderse con la determinación y firmeza adecuada.

Hay dos tipos de sankalpa:

  • El primero es una declaración, que se hace en relación con algo que ya estamos haciendo, por ejemplo, “Estoy en paz conmigo mismo” o “Estoy curado, estoy sano.”
  • El segundo tipo de sankalpa se establece a partir de una intención u objetivo específico, es la esperanza de lograr lo que aspiramos. Esto podría tomar la forma de fijarse a sí mismo hitos, o mini objetivos, con el fin de ayudarnos a lograr el objetivo planteado, dentro de un marco de tiempo establecido sólo por ti.

Entonces, como tenemos que proceder, ¿Qué queremos hacer con aquello que queremos cambiar o lograr? ¿Qué tipo de sankalpa es adecuado para ti y cómo te beneficiarás de ella? Antes de dar ese paso, es recomendable ponderar la idea con cautela y cuidado. Hemos de observar lo que tenemos y lo que queremos lograr, y si no tenemos la suficiente claridad de lo que quiero, al menos aclarar lo que no quiero, y así despejar un poco el camino de las dudas que se presenten. Observemos nuestra vida, que queremos de ella, a donde queremos llevarla y que esperamos de ella. Piensa en cómo te hacen sentir las resoluciones usuales, las que a menudo abandonamos en los pocos días o semanas de haberlas hecho.

No importa la decisión o resolución que queramos llevar a cabo, lo importante es poder cumplir con ella, y para eso se necesita ante todo paciencia y tolerancia, para después aplicar la determinación mediante una disciplina interna, que nos mantenga alertas y atentos a las posibles flaquezas que se presenten; para luego trabajar con el contento o el agradecimiento, el estar satisfecho con lo que se pueda ir logrando, sin medir su alcance, permitirse saborear los pasos dados en la puesta en práctica de sankalpa.

Es bueno entender que sankalpa, además de ser la declaración de lo que queremos llegar a ser o cambiar, también es el camino que un yogui transita para alcanzar la excelencia. Esta excelencia está relacionada con lo divino, con lo más elevado. Por eso el sendero se recorre con la debida paciencia, y el deseo de aprender, porque los cambios no ocurren de la noche a la mañana y es imperioso que mantengamos el entusiasmo en alto. Acepte lo que pueda lograr diariamente, sea mucho o poco, recuerde la intención que motivo a llevar a cabo este sankalpa. No subestime sus logros, no se critique  y no se flagele con la culpa. Lo importante es fortalecer la determinación y asegurar que el sankalpa, su decisión  forme parte de su quehacer diario.

Y a manera de apoyo Sri Krishna le dice lo siguiente a Arjuna (Bhagavad-Gita 6:23,24):

sa nishchayena yoktavyo yogo anirviñanachetasa

sankalpaprabhavankamanstyaktva sarvanasheshatah

manasaivendriyagramam viniyamya samantatah

“Uno debe ocuparse en la práctica del yoga con inquebrantable determinación y fe. Se debe abandonar, sin excepción, todos los deseos materiales nacidos de la falsa comprensión de lo que somos realmente, jivas (almas espirituales), controlar nuestros sentidos y la mente.”

Tenemos que considerar la importancia que la mente representa en la vida misma. Podríamos aceptar que el rector o el arquitecto de la vida es la mente, porque solo mediante su participación, los asuntos materiales o mundanos, que son de vital importancia, pueden ser llevados a cabo. En otras palabras, no existe nada en esta creación que no esté sujeto a esta afirmación. Incluso los asuntos relativos a la espiritualidad necesitan del marco mental/material para llevarse a cabo, por ejemplo: Aunque la oración, la meditación o la repetición de los mantras o las formulas sagradas se realizan usando los sentidos, la mente y algunos utensilios físicos, el propósito es educar a la mente para que se pueda concentrar, para que pueda inducir a los sentidos a restringirse debidamente y lograr la total absorción. Que a la larga, es lo que realmente buscamos, poder apreciar nuestra naturaleza divina, o diferente de lo que conocemos como material.

Para crear o vivir la vida hemos de vivir, se necesita al menos un bosquejo de cómo queremos vivirla; por ello hemos de hacer tantos borradores o bosquejos como sean necesarios, para precisar cuál es el “ideal”, cual es el que encaja conmigo. Ese borrador “ideal” es el conjunto de quehaceres que necesito para sentirme satisfecho y contento por lo realizado, a eso se le llama “dharma”, el deber prescrito. Este deber prescrito está fundamentado en las acciones y aspiraciones que he cultivado a lo largo de mi existencia como alma, o ser espiritual. Es posible que no tenga memoria de ello, pero más allá de las consideraciones mentales y materiales, esta mi naturaleza espiritual, la que contiene las intenciones y cualidades más profundas o divinas.

Esta naturaleza divina además de estar constituida por Sat (eternidad), Chit (sabiduría) y Ananda (bienaventuranza), también incluye la energía y la tensión necesaria para completar la acción o decisión: iccha, la acción misma o la acción implícita: kriya, y el conocimiento y la sabiduría para desplegar la acción: jñana. Todos estos son aspectos propios de la divinidad, que se mantienen en nuestro interior. Cuando las circunstancias específicas determinan al verdadero sankalpa, estas cualidades divinas despiertan para poder llevarlo a cabo.  No tienes que preguntarte dónde encontrarás la voluntad para hacerlo. La energía y la voluntad ya están ahí. Sankalpa solo nos conduce a tomar la decisión y la acción que hemos de seguir para alcanzar la meta establecida.

Por eso es necesario escuchar. ¡Si, escuchar! Escuchar al cuerpo y a los sentidos; a la mente y sus pensamientos; a las emociones y los sentimientos, porque es allí donde radica el camino para encontrar los verdaderos deseos del corazón, del alma, del Ser. El alma, utiliza cada uno de esos recursos para atesorar o manifestar sus más íntimos deseos. Por ello es necesario escucharlos a todos ellos.

Así, encontramos que la tradición de los vedas afirma que todo el proceso de desarrollo espiritual se inicia con sravanam, o escuchar atentamente. Sravanam (escuchar) es la primera fase del aprendizaje, y es la voluntad de escuchar el deseo más profundo y sincero. Para lograr esto se requiere de valentía, ya que se tiene que escuchar al corazón, porque por lo general los deseos del corazón son contrarios a mis deseos personales. Por eso, además de ser valientes, tenemos que tener a nuestra mente tranquila y asentada mediante la meditación, pero es solo a través de ella que podremos escuchar lo más íntimo que encerramos en el corazón. Luego viene el segundo paso, manana, que es el acto de dar la bienvenida al mensajero. Cuando escuchas el llamado, debes estar dispuesto a sentarte con él, sentirlo y reflexionar profundamente sobre él. La etapa final, nididhyasana, o la disposición a hacer lo que el deseo sincero requiere de ti. “Te inducirá a la acción, te llevara al campo de batalla (el mundo)”, y debemos estar dispuestos a responder al llamado.

Al iniciar el proceso de llevar a cabo un sankalpa, pareciese que todas las contradicciones se empeñaran en presentarse todas juntas. Sin embargo, al saber qué es lo que queremos y que somos, la energía del sankalpa fluye sin obstáculo alguno. Así se establecerán las nuevas metas, comprometiéndonos a romper los viejos hábitos. Por ello, con cada oportunidad que se nos presente de poner en practica nuestra resolución, primero debemos reconocer que somos perfectos y completos. Esta aparente contradicción es la esencia en la práctica de sankalpa. Para cumplir nuestro dharma, debemos encontrar la manera de integrar estos dos aspectos aparentemente opuestos del ser. Es vital para la felicidad que camines por ambos caminos simultáneamente. Dirige tu energía con intención, pero ten en cuenta que tu naturaleza no ha cambiado, ya sea que alcances tus metas o no.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué son los Yoga Sutras de Sri Patanjali? Un vistazo

por Urdhvabhaga Das

traditional-yoga.jpg

Los Yoga Sutras, no son solo un tratado literario y filosófico, elaborado con exactitud gramatical y rigor académico; es la recopilación de las enseñanzas de dos grandes tradiciones del pensamiento del yoga, integradas en los versos, aforismos o sutras que lo conforman. Este tratado, o mejor dicho, esta joya de la literatura del yoga, está compuesto por 196 sutras (aforismos), que nos enseñan cómo alcanzar y completar el objetivo último en el proceso del yoga, la liberación o kaivaya. Los Yoga Sutras se estima que fueron compuestos y compilados entre el siglo IV antes a.C. hasta el siglo III A.D. por el sabio Sri Maharishi Patanjali,, basándose en las enseñanzas de dos serias y magnificas tradiciones del yoga, a saber: la escuela de “las ocho categorías, ramas o miembros”, mejor conocida como ashtanga yoga; y la escuela del kriya yoga, el principio de la “acción implícita”.

Por ser la integración de estas dos grandes tradiciones, los Yoga Sutras nos permitirán apreciar lo que cada tradición aporta en este trabajo. Así que, podemos apreciar parte del pensamiento de kriya yoga en la totalidad del capítulo uno; en el capítulo dos, lo veremos entre los sutras 1 al 27; en el capítulo tres, todos los sutras con excepción del 54; y en la totalidad el capítulo cuatro, vemos la presencia del pensamiento de kriya yoga. También se puede apreciar la presencia del pensamiento del ashtanga yoga, en el capítulo dos, entre los sutras 28 al 55; y en el capítulo tres, en los sutras 3 y 54.

Sri Maharishi Patanjali, sin duda fue una las mentes más destacadas en la historia de la humanidad, y es el sabio que codifico el Yoga Darshana (una visión reverencial de la realidad más elevada, a través del arte y la ciencia del Yoga), además de poseer un corazón limpio, al dejarnos este legado:

  • El Yoga para la purificación de la mente (siendo el mismo como Sri Patanjali)
  • La gramática para la purificación del lenguaje y el léxico (como Panini)
  • y el Ayurveda (la ancestral ciencia médica de la India)  para la purificación del cuerpo físico (como Charaka).

Estos tres aspectos destacados de su personalidad son señalados en el clásico shloka del comentario sobre los Yoga Sutras, de Bhoja,  que es dirigido a él, de la siguiente manera:

“Yogena chittasya padena vaachammalam sharirasya cha vaidyakena yoapakarottam pravarammuninaam patanjalim pranjalir anatoasmi”

“Nuestra mente se sobrecoge al contemplar la grandeza de esta alma en su paso por la forma humana, al dedicarse a beneficiar a sus semejantes. Ese fue Sri Patanjali, sin duda un alma iluminada que había experimentado el estado más alto del saber humano, y aun así, permaneció entre nosotros para brindarnos la oportunidad de tener el divino darshan y conseguir el objetivo último, “Kaivalya.siddhiyoga

El orden de los Sutras:

Los 195 o 196 sutras (esto depende de cuál de las dos versiones se puedan conseguir hoy en día, ya que difieren entre sí  por la explicación extendida de un sutra anterior.) están ordenados en orden lógico, y están divididos en cuatro capítulos o padas.

Los padas se pueden considerar como capítulos, sin embargo, es necesario entender que el termino pada, se refiere a pie, paso. Esto indica que la intención de Sri Patanjali, es presentar los Yoga Sutras de tal manera que puedan ser aprendidos y comprendidos paso a paso.

Los cuatro padas son:

  1. Samadhi Pada: Esta sección es una exploración de los diferentes aspectos de Samadhi y nos brinda la clave de para llevar a cabo el proceso de la contemplación introspectiva.
  2. Sadhana Pada: Esta sección por otro lado traza el sendero del yoga sadhana (la práctica regular y diaria), en la forma de bahiranga sadhana o mediante la aplicación de las primeras cinco categorías del ashtanga yoga.
  3. Vibhuti Pada: Esta trata con el antaranga yoga, y los detalles de los siddhis o los poderes metafísicos que se pueden alcanzar a través de la práctica de samyama (sobre varios aspectos del universo).
  4. Kaivalya Pada: Esta sección trata con el logro del estado superior de kaivalya (la liberación), que sigue cuando finalmente logramos ir más allá del alcance de las kleshas (las aflicciones) y el karma (ciclo interminable de causas y consecuencias), para poder volvernos “Uno con el Divino”.

Sri Patanjali organizo todos los sutras de manera lógica y deductiva, con numerosos cruces de referencias de los diferentes y más importantes conceptos e ideas tratados en ellos como son: kleshas, karma, antaraya, siddhis, gunas, etc.

CAPITULO I: SAMADHI PADA

Yoga ¿Qué es? La respuesta a esta pregunta la responde el mismo Sri Patanjali al inicio de estas enseñanzas. Desde el primer sutra, hasta el cuarto, trata con la definición conceptual del yoga, y lo establece como un proceso de purificación mental. La definición clásica del yoga, afirma lo siguiente: es una disciplina que nos ayuda a controlar las alteraciones y fluctuaciones conscientes e inconscientes de la mente (yogah chitavritti nirodah – 1.2), además de comprender que sucede con los vrittis, al no tener control sobre ellos.

Los sutras 1.5 al 1.11 tratan con los vrittis que son denominados.

  • Pramana – procesos cognitivos
  • Viparyaya – procesos de mala comprensión
  • Vikalpa – estados ilusorios y fantasiosos
  • Nidra – el estado de inercia, sueño y embotamiento
  • Smriti – el proceso interno de la memoria

Acá, él hace hincapié en la importancia de abhyasa y vairagya en el sutra-1.12, cuando él dice que los vrittis cesarán por su propia voluntad, una vez que se hayan perfeccionado los dos aspectos básicos de la práctica, a saber: abhyasa y vairagya. Él confirma que abhyasa es la práctica ininterrumpida, disciplinada y dedicada llevada a cabo junto a la aspiración divina (1.14). La naturaleza de vairagya debe ser entendida con objetividad y desapasionamiento, por ser el elemento esencial para aquellos que perciben la cesación de los deseos por los objetos de los sentidos, como ha sido enseñado por los sabios de la antigüedad en los sutras 1.15 y 1.16. Él nos facilita esta comprensión con el cruce de referencias sobre el estado más elevado de Kaivalya (descrito en los sutras finales del Kaivalya Pada) cuando declara que uno debe desarrollar una objetividad desapasionada hasta el estado más elevado (para vairagya) si es alcanzada (1.16).

Patanjali se ocupa del concepto de samadhi clasificándolo en numerosos niveles y subniveles. El estado inferior de samprajnata (el que se obtiene a través del pensamiento cognitivo) se sub-clasifica en cuatro niveles como lo vemos en el sutra 1.17, como:

  • Vitarka – obtenido mediante la profunda contemplación del pensamiento burdo.
  • Vichara – obtenido mediante la profunda contemplación del pensamiento sutil.
  • Ananda – obtenida mediante la profunda contemplación de la dicha o la bienaventuranza innata y eterna.
  • Asmita – obtenida mediante la profunda contemplación de “aquello” que define nuestra individualidad de la universalidad.

Lord Shiva Blog IIEl también declara en el sutra 1.18, que el otro (asamprajnata samadhi) se ocupa de las impresiones residuales (samskaras), que emergen una vez que el proceso del pensamiento pasa a través de las etapas del pasado.

Los sutras 1.19 – 1.22 tratan sobre la importancia de las cualidades como shraddha (fiel devoción), viraya (fortaleza del cuerpo y la mente), smriti (posibilidad de recordar y aprender de las experiencias previas) y samadhi prajna (incumbencia de los estados o niveles superiores), que son esenciales para el éxito espiritual. También clasifica a los buscadores e investigadores como mridu (aburridos e incompetentes), madhya (los normales) y adimatra (los excelentes), pero luego nos dice, que para aquel que está muy motivado y que no renuncia al logro, es mucho más fácil (teevra samveganam asannah-1.21).

El concepto de lo Divino es tratado por Sri Patanjali en los sutras  1.24-1.26, donde destaca también la importancia del pranava y su japa. El pranava OM (aum – también conocido como omkara u om), en el pensamiento filosófico, teísta del Hinduismo y la cultura India en general, se le otorga un sitial de honor, como la vibración sonora más cercana o afín a la vibración del universo mismo. Sri Patanjali dice “tasya vachahahah pranava” – la vibración de lo divino es el pranava (1.27).

El pranava consiste de tres sonidos sagrados (nada) que se pueden expresar asi:

  • El Akara Nada– el sonido A (sostenido – AAA) representa a la creación.
  • El Ukara Nada – el sonido O (sostenido – OOO) representa lo que sustenta y,
  • El Makara Nada – el sonido de la M (sostenido MMM) representa la disolución.

La potente combinación de estos tres sonidos, genera el sonido Om (Aum), el pranava u omkara nada. No hay mantra más elevado que el pranava, como tampoco hay una herramienta de curación más eficaz que él, ¡el poder divino del universo!   Sri Patanjali afirma además que el pranava japa (expresión oral repetida del sonido, con un profundo sentimiento – 1.28) puede erradicar todos los obstáculos en el yoga marga o camino del yoga, hacia la consecución de la unidad con lo divino (1.29).

En los sutras 1.24-26 Sri Patanjali define el Ser Divino (Ishwara) como un alma especial (Vishesha Purusha), que está más allá de los kleshas (injerencias psicológicas) y el karma (ciclo interminable de causas y consecuencias). Él también describe a Ishwara como el maestro eterno (purveshamapi guruh-1.26) quien está más allá del tiempo mismo, y es la semilla de toda sabiduría (sarvajna beejam-1.25).

Sri Patanjali es bendecido con la visión y la comprensión de los obstáculos que se presentan en el yoga marga (sendero del yoga), para beneficio de los sadhakas, al ofrecerles además de su conocimiento, soluciones para facilitar el tránsito por este, y finalmente alcanzar kaivalya. En los sutras 1.30 – 1.32 se describen los nueve obstáculos que enfrenta un sadhaka en su sadhana o práctica diaria y enumera a estos como antaraya o chitta vikshepa (1.30) como:

  1. Vyadhi – enfermedad
  2. Styan – embotamiento
  3. Samshya – indecision 
  4. Pramada – apatia e irresponsabilidad
  5. Alasya – pereza
  6. Avirati – antojos sensuales
  7. Brantidarshana – fantasia / ilusion
  8. Alabda bumikatva – incapacidad para alcanzar un estado elevado
  9. Anavasthitatva – incapacidad para mantener ese estado alcanzado

El también detalla las cuatro manifestaciones externas de estos obstáculos internos. (1.31):

  • Duhkha: dolor / sufrimiento
  • Daurmansya: desesperacion / depresion
  • Angamejayatva: temblores
  • Svasa-Prasvasa: respiración irregular

Sri Patanjali sugiere diferentes métodos para estabilizar y despejar la mente en los sutras  1.32 – 1.39. La práctica enfocada en un principio (ekatatva abhyasa-1.32) es a la vez la mejor manera de prevenir y tratar a los obstáculos y sus manifestaciones. Hoy estamos sujetos a la moderna y dañina tendencia de huir (no ir) de profesor en profesor, siguiendo el método o “el estilo” que pueda satisfacer nuestra mente, sin lograr nada en absoluto, ya que carece de profundidad o solidez en las bases reales del yoga, por lo que nunca nos dará los resultados que buscamos, porque son lo opuesto al yoga real (Raja Yoga).

Él recomienda la adopción de actitudes positivas (1.33) como maitri (amistad con aquellos que se sienten cómodos consigo mismos), karuna (compasión hacia el sufrimiento de otros), mudita (alegría por la virtud) y upekshanam (ser indiferente y evitar lo no virtuoso). Manteniendo la concentración en la respiración y en el prana (1.34), observar con determinación como se materializan las nuevas sensaciones (1.35), experimentar pensamientos luminosos y mostrar la luz interior (1.36), él recomienda tener una actitud distante, como si nada importara (1.37),  mantener la atención en el conocimiento y la comprensión del Sueño (1.38), para alcanzar la absorción de lo deseado mediante los estados meditativos (1.39).

Una vez que se logra estabilizar la mente inquieta, se alcanza mayor claridad y transparencia como el cristal (abhijatasyeva maneh), en su capacidad de ser sincero y transmitir las experiencias más elevadas (1.41). Esta claridad se logra a través de diferentes etapas que describe en 1.40 – 1.51:

  • Savitarka Samadhi  –  (mezcolanza del nombre, significado y el conocimiento con los objetos existentes-1.42)
  • Nirvitarka Samadhi – (el brillo externo del objeto-1.43)
  • Savichara Samadhi – (confusion con los aspectos sutiles-1.44)
  • Nirvichara Samadhi – (claridad de los aspectos sutiles-1.44)
  • Nirbija Samadhi – (fusión de la contemplación interior sin objeto alguno de atencion-1.51)

Así, a través del Samadhi Pada, Sri Maharishi Patanjali nos ayuda a contemplar y entender el funcionamiento de nuestra mente, además de aprender sobre los procesos internos y comenzar comprender las distintas etapas interiores del camino del yoga, la ciencia de la unión última.

CAPITULO II: SADHANA PADA

Este pada trata sobre la importancia del sadhana, el proceso de trabajar en pos del objetivo final con un enfoque gradual. Muchos aspectos del sadhana se tratan con precisión, y se exploran los conceptos de kriya yoga y ashtanga yoga, de manera que el  sadhaka sincero se aproveche de ello. En este capítulo Sri Patanjali trata extensamente los primeros cinco miembros del ashtanga yoga que se conoce como el yoga bahiranga.

El sadhana pada comienza con una exploración de los kleshas (aflicciones psicológicas) y los métodos para su eliminación. La práctica de kriya yoga es la potente combinación de tapa: austeridad, penitencia; swadhyaya: estudio del Ser;  e ishwara: modelo de divinidad pura y consciente; pranidhana: dedicación, aplicación, alineación  (2.1), que se prescribe como método para facilitar el logro de samadhi a través de la eliminación de las kleshas (2.2).

Los cinco tipos de aflicciones psicológicas (pancha kleshas) se enumeran en el sutra 2.3 y luego se detallan en los sutras 2.5 a 2.9 como:

  1. Avidya –  “ignorancia” de la realidad ultima, que se manifiesta como un error de apreciación, o considerar lo que no es eterno, como eterno; lo impuro, como impuro; el sufrimiento por lo placentero; y el no Ser (la nada), como el Ser (esto está claramente presentado en el sutra5).
  2. Asmita – “egoísmo” producto de identificar erróneamente al instrumento de la experiencia (buddhi) como el Ser último (2.6).
  3. Raga – “apego” que nos atrae a aquello que nos brinda placer (2.7).
  4. Dvesha – “aversión” a todo aquello que nos genera sufrimiento (2.8).
  5. Abhinivesha – “deseo de vivir” el instinto de supervivencia profundamente arraigado, producto del temor a la muerte que está presente en todos los seres vivos, independientemente del conocimiento que se tenga (2.9).

Basado en el caldo de cultivo de la ignorancia o avidya, la madre klesha genera las cuatro diferentes etapas de los kleshas que se describen (2.4) como sigue:

  1. Prasupta – el estado durmiente
  2. Tanu – el estado atenuado
  3. Vicchinna – el estado manifiesto
  4. Udaranam – el estado abrumador

Sri Patanjali describe los métodos adecuados para cortar el vínculo con el karma, la fuente de la acción y las consecuencias que nos unen a los interminables ciclos de nacimientos y muertes repetidas.

En los sutras 2.12 – 2.25 se describe el proceso de esta retirada gradual de la esclavitud del karma (karma bandha). De acuerdo con el sabio Vasishtha en el Yoga Vaasishtha, el conocimiento del alma o atma jñana, el yo real, el Ser, es la única manera cómo podemos escapar de las garras del ciclo interminable de los nacimientos y muertes repetidos. Sri Patanjali se hace eco de esto, cuando afirma que sólo es el sabio dotado de viveka (discernimiento), el que puede ver con claridad que todas las experiencias mundanas, son en última instancia, nada más que sufrimiento y dolor (duhkhameva sarvam vivekinah -2.15).

De acuerdo a Sri Patanjali, sólo en el estado más alto de kaivalya, es que la verdadera bienaventuranza (anandam) se experimenta, y cualquier otra cosa menos que eso, es solo dolor.

Sri Patanjali recomienda hacer el esfuerzo necesario para prevenir las miserias que aún están por venir (heyam dukham anagatam -2.16), y nos da una pista vital sobre la importancia de la acción preventiva para evitar el dolor futuro. En el sutra 2.17, se afirma que la causa del dolor es la unión entre el vidente y lo visto. Esta esclavitud que causa todo el sufrimiento es de hecho generada en última instancia  por avidya, la ignorancia de la realidad (tasya hetur avidya -2.24).

Sri Patanjali describe a las gunas, como la manifestación de la energía universal que penetra cada átomo y partícula de la creación, y esta energía muestra sus tres aspectos dinámicos y transformadores en 2.18, donde los menciona por sus cualidades asi: kriya o la acción dinámica de rajasica guna (principio activo – pasión); prakasha o la iluminación de sattwica guna (principio sustentador; bondad); y stithi o la inercia estable de tamasica guna (principio de la inercia – ignorancia)Las gunas como el núcleo vital del universo manifestado, juegan un papel esencial en nuestra comprensión tanto de la naturaleza interna, como la externa.

El verdadero propósito del sadhana yoga es expresado por Sri Patanjali en el sutra 2.28, cuando afirma que la práctica sostenida de las diversas ramas del yoga es con el fin de destruir las impurezas, permitiéndole al sadhaka (el practicante), cultivar la más alta sabiduría de la iluminación (yoganga anusthand ashuddi kshaye jnana deeptir aviveka kyatih -2.28).

A tal fin, enumera el octuple sendero real del yogaashtanga yoga como “yama niyama asana asana pranayama pratyahara dharana dhyana Samadhi” en el sutra 2.29.

Y a continuación, pasa a describir el pancha yama y el pancha niyama con precisión en los sutras 2.30 – 2.34. Sri Patanjali describe el yama-niyama como los grandes votos (mahavratam), y dice que no están restringidos por clase, tiempo, lugar, o circunstancia (2.31).

Algunos yoguis y conocedores de la obra de Sri Patanjali, y entendiendo el alcance de sus enseñanzas, han terminado llamándolo “el yoga sin opción”, por la firme y fuerte insistencia de llevar a término los fundamentos de la práctica del yama y niyama, que son los pilares esenciales en la vida y en el  práctica del sadhana yoga.

Pancha Yama – las cinco restricciones morales que nos ayudan a mantener bajo control nuestra naturaleza inferior, nuestra naturaleza animal y primitiva. Estas son:

  1. Ahimsa – control de nuestras tendencias violentas
  2. Satya – control de nuestras tendencias a mentir y a vivir en la mentira
  3. Asteya – control de nuestras tendencias al robo y el hurto
  4. Brahmacharya – control de nuestras energías creativas
  5. Aparigraha – control de nuestras tendencias posesivas

Pancha  Niyama  –  las cinco observancias éticas que nos ayudan a incrementar nuestras cualidades humanas, preparándonos para lo más elevado en la vida. Estas son:

  1. Saucha – limpieza a todos los niveles
  2. Santhosha – contento o auto satisfacción, felicidad
  3. Tapa – esfuerzo disciplinado, austeridad, penitencia
  4. Swadhyaya – auto-análisis introspectivo
  5. Ishwara Pranidhana – la habilidad de rendir nuestra voluntad y albedrio a la voluntad suprema, después de hacer los mejores esfuerzos. “Haz tu mejor esfuerzo y no esperes recompensa alguna a obtener el control” es otra buena manera de expresar este concepto del Bhakti Yoga que es alabado por Sri Yogeshwar Krishna en el Bhagavad-Gita.

cropped-om-facebook.jpg

El nos aconseja además, cultivar el pratipaksha bhavanam, la opinión contraria cuando uno se enfrenta con pensamientos negativos de naturaleza perturbadora que causan sufrimiento (2.33). En el sutra 2.34, Sri Patanjali nos advierte acerca de las negatividades que podemos hacer directamente (krita), o cometida por otros por causa nuestra (karita), o ser condonados por nosotros mismos (anumodita) y observar con cuidado nuestras acciones, para ver si nuestras acciones negativas resultan debido a la codicia (lobha), ira (krodha) o la ilusión (moha).

El concepto de pratipaksha bhavanam es una enseñanza asombrosa y debe ser inculcada en nuestro sadhana diario, de manera que podamos enfrentarlo tantas veces al día como sea posible. Aunque no se puedan reemplazar los pensamientos negativos por positivos, al menos debemos intentar detenerlos en su gestación.

En los sutras 2.35 – 2.45 del Sadhana Pada, Sri Maharishi Patanjali detalla a los siddhis, los logros psíquicos o metafísicos, que se manifiestan cuando alcanzamos un estado de perfección en los respectivos yamas y niyamas. Estos son detallados como sigue:

  • Ahimsa – cesación de hostilidad en presencia de un sadhaka (2.35)
  • Satya – todo aquello que sea pronunciado por un sadhaka, se toma por cierto (2.36)
  • Asteya – todas las riquezas fluyen hacia el sadhaka (2.37)
  • Brahmacharya – se gana valor, se le pierde el miedo a la muerte y a la perdida (2.38)
  • Aparigraha – conocimiento de previos y futuros nacimientos (2.39)
  • Saucha – indiferencia hacia el cuerpo físico, no cultivar el apego, así como disponer de una aptitud mental para la alegría, el sentido común; tener visión del yo interior (2.40 y 2.41)
  • Santhosha – obtención de un estado inmejorable de felicidad (2.42)
  • Tapa –  destrucción de las impurezas y perfección del cuerpo y los sentidos (2.43)
  • Swadhyaya – union con la deidad deseada (2.44)
  • Ishwara Pranidhana – obtención de samadhi (2.45)

Si entendemos el concepto de ishwara pranidhana como la encarnación del bhakti yoga, podremos entender fácilmente como grandes santos del pasado, como Mirabhai y Andal alcanzaron esa singularidad plena con la creación, a través de la devoción pura.  Estas magníficas damas y santas de la India, se fusionaron con lo Divino a través del fruto de su amor puro. Habiendo brindado una visión clara de lo que es yama-niyama, como base firme (adikara yoga) de un sadhana yoga sistemático. Sri Patanjali pasa a describir la tercera categoría o rama del ashtanga yoga, a saber, asana como “sthira sukham asanam” en el sutra 2.46. Esta es la mejor definición de asana, como un estado que irradia estabilidad y facilidad en el desenvolvimiento. Tal estado sólo podrá alcanzarse mediante medidas regulares, disciplinadas y una práctica determinada.

La clave para alcanzar este estado se presenta en el sutra 2.47, donde nos aconseja que se ha de ejecutar la asana con la relajación adecuada, en virtud del esfuerzo realizado (prayatna shaithilya), contemplando el infinito más allá del horizonte (ananta samapathibyam).

A través de la práctica de asana, uno alcanza el estado de ecuanimidad equilibrada (descrito en el Bhagavad-Gita como samatvam), que nos permite superar las dualidades (dwandwa anabighata) que suelen atormentarnos y desequilibrarnos (2.48).

En el siguiente nivel Sri Patanjali detalla el concepto de pranayama, además de sus beneficios en los sutras 2.49 – 2.53. En 2.49 define al pranayama como la “cesación del procesos de inhalación y exhalación”. Esto es similar en hatha yoga, al concepto de kevala kumbhaka, que es un cese espontáneo de la respiración en sí.

El estado de ir “más allá del aliento”, es otro ejemplo del genio de Sri Patanjali, al explicar los conceptos superiores con la mayor simplicidad. Cuando nos enfrentamos a algo que nos asombra, decimos: “¡Me dejó sin aliento!” Imagínense, como estará nuestra respiración cuando estemos cara a cara con la experiencia Divina misma.

En el sutra 2.50, se describen las diferentes variedades de pranayama, como externo o bahya; el interno o antara; y el sorpresivo o stambavritti. Él también explica que la práctica del pranayama está regulada por el lugar (desha), la estación del año (kala) y el ritmo (samkya), haciendo que sea profundo (dirgha) o sutil (sukshma).Nos indica además, que el pranayama le permite a nuestra mente alcanzar la aptitud y el condicionamiento adecuados para  comprender los aspectos más elevados del yoga, que comienzan con dharana (dharanasucha yogyata manasah -2.53). También nos facilita comprender la Luz Divina con una actitud reverencial, aniquilando el velo de la ignorancia que nos impide apreciarla (tatash kshiyate prakashavaranam -2.52).

Después de describir al pranayama como un puente entre el mundo externo e interno, pasa a definir lo que es pratyahara en los sutras 2.54 y 2.55. El cuál es el “retiro de la mente de los compromisos sensoriales”. Así como una tortuga retira sus extremidades y las guarda en su caparazón o concha, los sentidos dejan de funcionar tan pronto como la mente (la principal fuente de energía para la función sensorial) inicia el viaje hacia dentro. No es de extrañar que la mente sea llamada el súper-sentido o el ekendriya (el único sentido).

En esta etapa del sadhana, el estudiante sincero finalmente está listo para continuar progresando, para profundizar en el viaje interno. De esta forma Sri Patanjali finaliza con el Sadhana Pada, manteniéndonos en suspenso sobre lo que está por venir en el Vibhuti Pada, que tratará con la consecución de los poderes a través de la práctica interna del antaranga yoga.

CAPITULO III. VIBHUTI PADA

Sri Patanjali comienza el tercer pada presentando definiciones de los tres temas internos del antaranga yoga, que son: dharana, dhyana y samadhi. Él define a dharana como el proceso de vincular la conciencia con algo particular, lugar, área, objeto o persona (desha bandhah chittasya dharana – 3.1). Después define dhyana como el estado donde el flujo de la energía usada para la concentración, la atención, es constante sobre el algo particular, lugar, área, objeto o persona (tatra pratyaya ekatanata dhyanam -3.2).

El estado de la súper-consciencia, la absorción plena (samadhi), es definida por Sri Patanjali, como el estado omnipresente, deja de ser lo que es, para convertirse en ese algo particular, lugar, área, objeto o persona sin diferenciación alguna (tadeva arthamatra nirbhasyam swarupa shunyamiva samadhi – 3.3).

Estas tres categorías internas comprenden la práctica de antaranga yoga y son conocidas como samyama (que fluyen juntas sin fisura alguna) en el sutra 3.4, cuando dice “trayam ekatva samyama”. A continuación pasa a describir en los sutras 3.17 – 3.37, y de nuevo los siguientes sutras 3.39 a 3.49, las experiencias y los poderes especiales o siddhis que resultan de interpretar samyama en varios objetos sutiles y burdos. Algunos ejemplos de estos siddhis se dan a continuación.

En el sutra 3.17, el da una explicación lógica de cómo el samyama establece una distinción entre nombre, objeto y existencia, lo cual nos permite tener la capacidad para entender los sonidos (verbo) de todos los seres (sarvabhuta rutajnanam). Una vez que se comienza a entender esta distinción, cualquier lenguaje se vuelve comprensible, al igual que todos los idiomas, ya que estos se fundamentan en esta combinación de nombre, forma y experiencia. Él nos cuenta además en el sutra 3.18, que la práctica de samyama con los samskaras (tendencias inherentes que se manifiestan como patrones de hábito) nos ayuda a entender los resultados de encarnaciones anteriores. Esto también es lógico para los patrones que fluyen de la vida, y vuelven a ella una y otra vez, en una asociación clara. Una vez que tal asociación se entiende, la relación “causa-consecuencia” puede ser entendida por un proceso analítico.

De forma similar se describe a muchos otros siddhis que incluyen:

  • Lectura de la mente (3.19)
  • Invisibilidad (3.21)
  • Estar más allá de los sentidos (3.22)
  • Conocimiento del momento de la muerte (3.23)
  • Gran fuerza (3.24)
  • Fortaleza descomunal (3.25)
  • Clarividencia (3.26)
  • Conocimiento sutil (3.27)
  • Conocimiento de las estrellas interiores (3.28)
  • Conocimiento del movimiento de las estrellas (3.29)
  • Conocimiento de la disposición de los sistemas corporales (3.30)
  • Poder para ir más allá del hambre y la sed (3.31)
  • Poder de gran firmeza (3.32)
  • Visión de Siddhas (3.33)
  • Conocimiento de todo (3.34)
  • Conocimiento de la mente (3.35)
  • Conocimiento de la conciencia pura (3.36)
  • Sensaciones divinas (3.37)
  • Transmigración (3.39)
  • Levitación (3.40)
  • Gran refulgencia (3.41)
  • Oído divino (3.42)
  • Ligereza extrema del cuerpo (3.43)
  • Eliminación del velo de la ignorancia (3.44)
  • Maestría sobre los cinco elementos manifiestos (3.45)
  • Alcance de Anima y los otros siete Siddhis (3.46)
  • Perfección del cuerpo (3.47)
  • Perfección de los aparatos sensoriales (3.48) y
  • Dominio sobre la causa primaria misma (3.49)

Es pertinente señalar la existencia del sutra 3.38, donde se nos advierte que los siddhis que podemos obtener por la práctica de samyama, son tanto un logro como un obstáculo en el progreso espiritual. Encontramos a muchos sadhakas que se han perdido en el camino, al tomar los mal llamados “atajos”, que presentan los siddhis con su magia embriagante, perdiendo todo aquello que pudo haber significado avance espiritual.

El sutra 3.21 se trata la idea de desarrollar el siddhi de la invisibilidad, bloqueando los rayos de luz que causan la visión de los objetos para que esto ocurra. De hecho, esto también nos demuestra que Sri Patanjali era un excelente físico que también entendía las leyes de la luz, de la física. El sutra 3.22 expande este concepto para incluir los otros sentidos también, indicando que se desarrollan siddhis de acuerdo con los sentidos que manejamos. En la versión de los Yoga Sutras que no incluyen este sutra 3.22, se explica acerca del alcance de obtener el conocimiento previo de la hora de la muerte.

La indiferencia manifestada hacia el mundo manifiesto es muy importante en el yoga sadhana, sin embargo, Sri Patanjali nos enseña que es sólo a través del proceso de la renuncia, es que se puede alcanzar ese estado último de kaivalya (liberación) (3.50). Nos dice enfáticamente que debemos renunciar incluso al deseo de alcanzar el estado más elevado, si es que va a suceder. Esta idea tiene una referencia cruzada en la sección inicial del Samadhi Pada, donde dice que uno debe desarrollar una objetividad desapasionada hasta alcanzar el estado más alto (para vairagya) si ha de alcanzarse (1.16). La importancia de para vairagya, es que destruye la semilla misma de las impurezas, bendiciéndonos con la liberación, lo cual se describe en el sutra 3.51 como “tad vairagya api dosabijakshye kaivalyam”.

Y concluye el Vibhuti Pada diciéndonos que es sólo la igualdad entre buddhi y purusha la que produce la liberación (sattvapurusayoh suddhisamye kaivalyam -3.56). Tal estado sólo puede ocurrir si nos convertimos en un medio puro para la transmisión y manifestación de los impulsos universales de la Divinidad. La pureza del pensamiento, la palabra y la acción son de suma importancia, si queremos convertirnos en vehículos puros de la Gracia Divina.

CAPITULO IV: KAIVALYA PADA

En el capítulo final, que es el más corto de los cuatro (contando con 34 sutras), Sri Patanjali nos da una visión de ese estado más elevado de liberación conocido como kaivalya.

Al principio explica cómo los siddhis (que son meros hitos en el desarrollo del sendero espiritual) puede obtenerse por diferentes métodos (4.1) como:

  • Janma – bendecido con los siddhis como resultado del nacimiento
  • Aushadi – alcanzarlos a través del uso de hierbas
  • Mantra – alcanzándolos a través del uso de conjuros
  • Tapah – el logro de ellos a través de esfuerzos disciplinados y austeros
  • Samadhi – lograrlos a través de la contemplación profunda

En el sutra 4.4, él dice “nirmana chitta asmita matra”, que la mente emerge del sentido del “yo”, del “yoismo”, del ego (asmita). Él nos aconseja que sólo la mente surgida de la meditación pueda ayudarnos a liberarnos de karma (4.6). Esto se debe a las tres acciones que resultan de las huellas latentes conocidas como vasanas (4.8) que luego fructifican con el karma.

Trata con el concepto de karma y describe la relación entre la acción y las consecuencias en los sutras 4.7 y 4.8. Para los legos, los individuos corrientes, el karma puede ser blanco (puro), negro (impuro), o incluso de una tercera naturaleza, pero para los yoguis no es blanco ni negro (ashukla akrishnam yoginah – 4.7).

Aclara el concepto de la reencarnación en el sutra 4.9, cuando afirma que los patrones de hábito profundos (samskaras), tienen una continuidad ininterrumpida y juegan un papel importante en la vida, dando lugar a los diferentes tipos de encarnaciones (jati), ubicaciones (desha) y espacios de tiempo (kala). También explica que existe la naturaleza eterna de la voluntad de vivir (ashisah nityatvat – 4.10).

Nos presenta un excelente concepto de la naturaleza del tiempo en tres aspectos (trikala), cuando dice que el pasado y el futuro existen en la realidad presente, pero parecen ser diferentes sólo por sus características y formas. Esto implica que conociendo la realidad actual también se puede tener el conocimiento del pasado y del futuro, convirtiéndose así en un trikala jnani (uno que conoce los tres aspectos del tiempo) – 4.12.

Nos ayuda a entender a los gunas, explicando que son la columna vertebral de todo lo que se manifiesta (vyakta), y lo que encuentra en los planos sutiles (sukshma) de la existencia (4.13). Nos demuestra cómo el mismo objeto puede ser percibido de manera diferente por las diferentes mentes, porque las mentes se manifiestan de manera diferente (4.15 – 4.17). No es de extrañar que todo el mundo parezca tener su propia visión del mundo. La mente de cada persona es diferente, por lo que la percepción que cada individuo tiene del universo es necesariamente diferente, nos guste o no. En el momento que nos percatamos de esta verdad, seremos capaces de entender mejor a los demás, y haremos del mundo un lugar mejor donde cohabitar, porque entenderemos que no puede haber “un sólo punto de vista”.

Una esclarecedora declaración de Sri Patanjali, se encuentra en el Kaivalya Pada, cuando dice que: “Ningún objeto depende de una sola mente (nacha ekachitta tantram – 4.16)”, por eso mucha gente piensa que todo el universo se derrumbaría si no hacemos lo necesario para que pueda seguir adelante. Este es un mensaje claro de Sri Patanjali, que el universo puede hacerlo bastante bien aunque no estemos allí.

También habla de la iluminación de la mente, y dice que las actividades de la mente son siempre conocidas por la conciencia pura, por ser esta el apoyo y fuente de la mente misma (4.18). La mente no es auto-iluminada (4.19), por lo tanto no puede experimentar el proceso de iluminación, como tampoco el de conocer simultáneamente (4.20). Afortunadamente, esto es así, porque de lo contrario habría una gran confusión debido a la absurda progresión de las cogniciones que tratan con quien está viendo qué; quien está percibiendo que; quienes lo están haciendo (4.21).

De tal manera el conocimiento puede ser coloreado por ambos, ya sea la consciencia pura y el mundo fenoménico, cumpliendo todos sus propósitos

Por eso también afirma que el campo mental afectado por las percepciones de la consciencia pura y el mundo fenoménico, cumpliendo todos sus propósitos (4.23). Además, nos garantiza que una vez que “seamos testigos” del absoluto, la realidad, la distinción entre el vidente y la mente, la falsa identidad, incluso la curiosidad sobre nuestra propia naturaleza, desaparece por sí sola misma (4.25).

A medida que profundizamos y comprendemos los estados más elevados, ocurre el amanecer de la discriminación o vivekanimnam. Al suceder este despliegue de la la verdad, nuestra consciencia comienza a gravitar hacia la liberación absoluta de todas las experiencias generadas por la interacción entre el vidente y el espectador, (tada vivekanimnam kaivalya pragbharam chittam – 4.26). Es como si fuéramos arrastrados hacia ese elevado estado una vez que nos acerquemos a él, a través de nuestros esfuerzos.

Justo cuando parece que desarrollamos un sentido de autocomplacencia, Sri Patanjali nos advierte que incluso en el nivel más alto debemos tener mucho cuidado, porque los samskaras, las impresiones acumuladas en el profundo inconsciente entrarán en la ecuación y paralizarán nuestro progreso espiritual una vez más (4.27). Estas impresiones necesitan ser reemplazadas o establecer una nuevas mediante el proceso de renovar los viejos patrones de comportamiento intelectual, conceptual e incluso físico, y establecer unos nuevos mediante la práctica del om japa, o la meditación del om, prana dharana y la eliminación de los kleshas (4.28).

Con la conquista de la última frontera, dharma megha samadhi, finalmente puede lograrse la remoción de los kleshas y del karma de una vez por todas (tatah kleshakarma nivrittih – 4.30). Dharma megha se refiere a la potente nube de lluvia que tiene el potencial de bendecirnos con la libertad eterna. Esta lluvia torrencial de la más elevada naturaleza, arrastra consigo toda las impurezas que nos mantienen alejados de la meta por alcanzar, el estado de la comprensión final.

Es en este punto (4.30) Sri Maharishi Patanjali declara que nos convertimos en lo Divino mismo, en el estado de kaivalya, como él había definido anteriormente a purusha, como un alma especial que está más allá de kleshas y karma (1.24). Nos convertimos en lo Divino perdiéndo el sentido de la individualidad para ganar el sentido de lo absoluto universalidad.

Una vez que este estado ocurre, los gunas vuelven a su fuente automáticamente, después de haber cumplido con un propósito específico (2.18), de darnos a ambos el disfrute (bhoga), así como habernos estimulado hacia la consecución de emancipación (apavarga). De hecho, en realidad incluso vamos más allá del tiempo mismo (akala) en este punto. Ya no hay ninguna ramificación del pasado o del futuro porque desaparecen por completo. En este punto finalmente existimos totalmente sólo en el Ahora iluminado (4.33).

Sri Patanjali concluye el Kaivalya Pada diciendo que una vez alcanzado este punto en nuestro viaje espiritual, la Consciencia Pura se establece en su propia naturaleza (purusartha sunyanam gunanam parti prasavati kaivalyam svarupa pratishtava chiti shaktih iti – 4.34).

Con el logro de este estado absoluto y dinámico, nuestro el viaje evolutivo termina, a medida que hemos alcanzado el pináculo al alcanzar nuestra verdadera esencia donde la división de cualquier tipo deja de existir. El pensamiento filosófico Indio repite una y otra vez que nuestro esencia, nuestra verdadera naturaleza es Sat-Chit-Anandam (conciencia absoluta de la realidad y la felicidad).

CONCLUSION:

Sri Maharishi Patanjali nos ha dado un mapa de ruta asombroso y cristalino a kaivalya, usando los sutras que cuidadosamente ha recopilado.  Sin embargo, la responsabilidad recae enteramente en nosotros, ya que tenemos las claves para lograrlo, abhyasa y vairagya, porque el único medio de alcanzar la liberación absoluta, de una vez por todas.

Es importante recordar su advertencia: “No se detengan si aparecen los siddhis, ya que ellos son solo hitos en el camino, y debemos continuar nuestro viaje evolutivo a la Divinidad Suprema.

abahu purusakaram sankha cakrasi dharinam sahasra sirasam svetam pranamami patanjalim

Ofrezco mis respetuosas reverencias al gran sabio Sri Maharishi Patanjali, la encarnación de las mil Adisheshas,  armado con la concha, su disco o chakra, y su maza. Que su bendición nos cubra y auspicie en la búsqueda espiritual por ese estado más elevado de kaivalya.

OM  TAT  SAT

La Ciencia de los Upanishads – Conclusión

por Karthikeyan Sreedharan (traduccion libre de Urdhvabhaga Das)

13

Después de estudiar los once Upanishads, pertenecientes estos al corpus del pensamiento espiritual de la India, que abarca muchos siglos o incluso milenios de aplicación y desarrollo, como también la gracia de recibir la iluminación intelectual y espiritual mediante los innumerables estudios e interpretaciones de ellos, podemos intentar expresar estas palabras a modo de conclusión.

Sin embargo,  nuestro estudio es diferente a todas las convenciones de la investigación por el enfoque que hemos usado, desentrañar los pensamientos racionales que se presentan en los Upanisads con cifrado el mitológico que lo acompañan. Decodificamos todas esas encriptaciones y llegamos a las concepciones puramente racionales dentro de nosotros. Y, ¿qué encontramos? El mejor y más sublime descubrimiento que la humanidad ha hecho jamás sobre la existencia del universo; el concepto de atma, lo último de todo lo existente. Encontramos que atma es un principio, cuya constitución es sat-chit-ananda. Este principio es la fuerza motriz y el gobernante de todo el universo, de toda la creación. Cualquier movimiento que ocurra en cualquier parte del universo está promovido e impulsado por este principio. De hecho, sat-chit-ananda es sólo una abstracción de las múltiples actividades que se realizan en el universo por estos tres impulsos básicos: (I) existir, (II) conocer y expresar y (III) derivar felicidad; estos impulsos son respectivamente sat, chit y ananda, que cuando se fusionan juntos, al igual que los colores en la luz del sol, son conocidos como sat-chit-ananda o atma. Encontramos además que este atma es el único Dios y Señor de todos, que impregna a todos, sin indicador o señal alguna, e incluso, ningún ídolo. atma proyecta el mundo fenomenal invocando su poder de prakriti o maya. Cuando prakriti es invocado, atma es llamado purusha; la combinación de prakriti-purusha es Brahma, que es la expansión, la proyección del universo.

Específicamente, nuestro estudio identificó lo siguiente:

I) la naturaleza precisa de atma, purusha, prakriti y Brahma,

II) la diferencia sutil entre atma y Brahma,

III) el hecho de que el principio de sat-chit-ananda  es sólo una abstracción de todas las actividades en el universo,

IV) el hecho de que el área por detrás del entrecejo (tisra til), el tálamo, el centro de conciencia interior, es el Corazón revelado en las escrituras como ubicación.

Son estos hallazgos los que hacen que nuestro estudio sea distinto de las interpretaciones convencionales hechas en el pasado por los ilustrados rishis y eruditos ilustrados. Nos hemos conformado infaliblemente a estos hallazgos, durante todo nuestro estudio. También se prestó especial atención a la presentación del estudio en un formato lógico para facilitar su comprensión.

La percepción de atma como el único Dios y el único Señor es la filosofía espiritual fundamental de los Upanisads. Entiéndase, no es otra filosofía espiritual, sino la fuente de todas. Es la ciencia de la espiritualidad; porque es puramente racional, no se basa en creencias infundadas o en la fe ciega. Todas las demás filosofías espirituales, códigos morales, leyes sociales y todas son derivadas de esta filosofía, a menudo expresadas con diversos grados de adulteración por dogmas.

La filosofía espiritual racional de los Upanishads, también encuentra expresión práctica como religión, como es usual con cualquier otra filosofía espiritual, que debe ser conocida como la “Religión de los Upanishads”. Lo que ahora se practica como religión hindú es sólo una versión altamente corrupta de esta religión. Las prácticas religiosas hindúes tienen que someterse a una profunda reforma para estar a la altura de la filosofía espiritual más científica del mundo que constituye su esencia.

La religión de los Upanishads es la religión de la libertad última, una religión que promueve la libertad personal. No requiere que nadie siga invariablemente una fe en particular o que sostenga alguna creencia específica o que observe algún rito o disciplina prescritos; está absolutamente desprovista de tales exigencias y dictados.

Por su puesto que se está en libertad de reflexionar sobre lo que se les predica y luego aceptar lo que sea razonable; sin dogmatismo y sin autoritarismo. Esta religión no reconoce los servicios de los sacerdotes y mediadores; tampoco reconoce ninguna diferenciación entre Dios y el devoto, o entre el líder y el seguidor. Todo es Uno; solo hay “yo”, todo en Uno. (All is One; there is only ‘I’, all in One.)

La religión de los Upanishads afirma la unidad de origen y la unidad de esencia de todos los seres. Se trata de trascender la diversidad de las apariencias y características externas y lograr la unidad de la esencia interior. El espíritu de esta igualdad interior la despoja de todo tipo de discriminación y odio. Es la religión universal. Lo que le falta actualmente es una difusión adecuada de sus principios. El esfuerzo por inculcar estos principios en las mentes de todos debe comenzar en la misma etapa de la infancia. Esto es esencial para iluminar sus vidas futuras con valores positivos y una visión más amplia de la unidad universal.

Todas las religiones conocidas poseen diversas prescripciones sobre los ritos y las celebraciones, como medio para practicar su filosofía espiritual distintiva. Estas prescripciones apuntan sobre todo a apaciguar al Dios de su percepción, y favorecer su bienestar físico.

Este apaciguamiento se hace cantando alabanzas a ese Dios particular, que es visualizado en forma humana, y se le ofrecen regalos en forma de dinero, oro y otros objetos de valor; semejante a sobornar a algunos mortales avariciosos y poderosos para asegurar su protección y favores. En contraste, la religión de los Upanishads no aprueba esta noción de apaciguamiento. Porque no considera a Dios como un ser glorificado en forma humana, susceptible de ser apaciguado e inclinado a entregar favores a cambio; además, no reconoce la adquisición y la arrogancia de las posesiones físicas como meta de la persecución espiritual. La religión de los Upanishads, por otra parte, sostiene que la felicidad duradera se obtiene sólo viviendo la vida en conformidad con el principio de atma. Una acción que está en conformidad con este principio se conoce como karma punya y lo opuesto como karma papa. Cuando se hace un karma punya, el hacedor se siente satisfecho y enriquecido, ya que resuena bien con su esencia inherente que es sat-chit-ananda. Por otro lado, cuando se hace un karma papa, el hacedor se molesta internamente ya que es repugnante a su propia esencia. Esta contradicción entre la esencia interior y la expresión exterior lo arroja a un caos que disminuye su fuerza y culmina en su ruina total. En la vida cotidiana, nuestro frente social, cuando los karmas papa se vuelven desenfrenados amenazando la paz y el bienestar de la sociedad, el principio rector último, sat-chit-ananda, interviene mediante la formación de fuerzas opuestas suficientes para contener los impactos adversos y finalmente afirmarse. Esto es lo que el Bhagavad-Gita dice: “sambhavami yuge yuge” (4.8). Los karmas papa son como obstrucciones al flujo natural de agua en un río; cuando alcanzan un nivel intolerable, el agua recoge suficiente fuerza y destruye todas las obstrucciones con un barrido violento.

Todas la busqueda dirigida para obtener beneficios materiales terminarán en mal entendidos, enredos y desilusión. Sólo cumpliendo con el principio de atma, uno puede asegurar felicidad duradera y sin problemas. Por lo tanto, deberíamos esclarecer este principio. Por eso es que los Upanishads dicen que sólo conociendo el atma, uno puede alcanzar la bienaventuranza. El Bhagavad-Gita prescribe este conocimiento como el único objetivo que merece ser perseguido, dejando a un lado todos los demás, como sería el caso de los beneficios materiales (2.41 a 2.44).

Todo el mundo sabe que no somos seres aislados; formamos parte de un conjunto magnífico. Constituimos todo lo que existe, juntos constituimos la creación.

Por lo tanto, nuestra felicidad es la felicidad de todos y de todo; no tenemos una felicidad separada. Como tal, tenemos que trabajar por la felicidad del todo; nuestra felicidad está envuelta en esa felicidad. Todas nuestras acciones deben cumplir con este entendimiento. Esta es la implicación práctica de estar en conformidad con el principio de atma.

Ya hemos visto que “conocer” atma, según los Upanishads, no es simplemente comprender; es también experimentar. Entonces, surge la interrogante ¿Cómo se hace o cómo se experimenta? En realidad siempre estamos experimentando atma; pero no reconocemos ese hecho. Al comer un postre, disfrutamos de su sabor y su dulzura, sin analizar cómo fue hecho, sin pensar siquiera en sus componentes, de los cuales el azúcar es el componente principal; sin azúcar no hay postre posible. Debido a la ignorancia de esta verdad no reconocemos que estamos disfrutando la dulzura del azúcar. Simplemente decimos: “Que delicia de pudin, es muy bueno.” No decimos que hemos conocido la dulzura del azúcar. Experimentar el azúcar se logra reconociendo su presencia y sintiéndola conscientemente. Así, la experiencia del atma se logra reconociéndola en todo y sintiéndola conscientemente. Este estado de sensación consciente se logra a través de la meditación.

Conociendo lo que es el atma, ahora nos interesa la meditación, el medio de experimentar al atma. Es realmente la única práctica espiritual bajo la Religión de los Upanishads, además de adquirir un conocimiento simple sobre atma.

Veremos aquí cómo se puede hacer; esto es sólo un modelo, no una prescripción inviolable.

En un lugar tranquilo y apacible, siéntese erguido en un asiento firme con las piernas dobladas y las manos en los muslos.

La intención es sentarse en una postura cómoda, que permita concentrarse con los ojos cerrados suavemente, y dirigiendo la atención al área por detrás del entrecejo (tisra til), concéntrese y lentamente lleve su atención hacia atrás horizontalmente, hasta cruzar la línea que pasa por la cabeza a nivel de las orejas. Es aproximadamente en este punto donde se sitúa el tálamo o corazón, el centro de la consciencia dentro del cuerpo. El tálamo es una masa dividida en dos mitades en forma de bulbo, cada mitad tiene una longitud de unos 3 cm. Prasna dice que a este corazón se conectan 101 nervios principales, de los cuales uno se proyecta hacia arriba.

Cada uno de estos 101 nervios se ramifica en 7,2 millones de nervios secundarios y terciarios. Este corazón es el centro de la conciencia, la luz del atma; desde este corazón, la consciencia se propaga a todas las partes del cuerpo a través de los nervios. Concentrar la atención en este corazón y sentir el flujo de la conciencia desde este corazón a todas las partes del cuerpo, es como sentir el agua de un manantial que fluye de forma constante y perenne. Apreciar y contemplar que cada célula del cuerpo está llena del esplendor de la consciencia pura, y que todo el cuerpo está empapado en ella es una de las experiencias de la meditación. Hemos de sentirnos impregnados de ese esplendor. Por ello es recomendable permanecer lo más quieto posible, el mayor tiempo posible; se sentirá renovado con nueva energía. Mediante la práctica constante, se sentirás como si estuviera en ese esplendor constantemente. Mientras estén en esa posición no tendrán más oraciones que hacer a ningún agente externo; porque, en este estado, no hay “otro” a quien orar. Vuestras oraciones se convertirán en testamentos. Puedes hacer lo que quieras.

Esta simple descripción es solo el comienzo de un maravilloso viaje a nuestro interior. La práctica constante nos permitirá estabilizarnos y apreciar escrupulosamente toda nuestra consciencia y su esplendor. Y esta es la meta más alta de la Religión de los Upanishads; la identificación con el atma, lo cual se traduce en la real inmortalidad. Aunque alcanzar esa meta es la labor más ardua que podamos emprender, y es muy raro alcanzarla, no debemos dejar de esforzarnos o interrumpir nuestro compromiso. Cualquier esfuerzo, por pequeño que sea, será útil para llevar el enriquecimiento interior a un nivel proporcionado; nos llevara cada vez más cerca del principio último. Además, tales esfuerzos nunca producen un efecto contrario; tampoco hay nada que perder por añadidura (Bhagavad-Gita 2.40).

Lo que hemos descrito anteriormente son las dos facetas de la iluminación espiritual, social e individual. Es decir, la espiritualidad guía al hombre a vivir una vida social significativa e ideal, por un lado, y por otro, lo enriquece para alcanzar el estado más elevado del ser.

La transformación de la voluntad del individuo en oraciones, es ejemplificada por las Invocaciones de Paz (shanti mantras) de los Upanishads; no están dirigidas a ninguna deidad o Dios (Deva) o Señor, para asegurarnos de algo. La única excepción son el Prasna, Mundaka, y Mandukya, que fueron recopilaciones posteriores, realizadas bajo el Atharva Veda.

Los shanti mantras aparecen al principio y al final de los Upanishads. El mismo shanti mantra aparece en todos los Upanishads bajo un Veda específico. Como el Yayur Veda consta de dos ramas, Krishna y Sukla Ayur Vedas, en los cuales vemos shanti mantras separados. Así pues, hay cinco shanti mantras importantes que vamos a ver con cuidado.

Veamos primero el shanti mantra del Aitareya Upanishad, principal Upanishads bajo el Rig Veda.

1

 

 

2

Significado palabra por palabra:

vāk– habla, discurso, expresión; me– mi; manasi– en la mente; pratiṣṭhitā– establecer; manaḥ– mente; vāci– hablando; pratiṣṭhitaṃ– establecido; āvis– evidente, manifestado; āvirāvis– mucho más evidente; ma– para mí; edhi– agrandado, más claro o aparente; vedasya– de los Vedas, del aprendizaje; ma– para mí, mío; āṇī– instrumentos, medios, agentes; sthaḥ– (ambos) son; śrutaṃ– todo lo que se aprende; me– para mí; – no; prahāsīḥ– perdido; anenādhītena– por lo aprendido; ahorātrān– día y noche; saṃdadhāmi– uniré; ṛtaṃsat, el principio que gobierna el mundo; vadiṣyāmi – hablare sobre; satyaṃSatyam verdad; tat– eso; mām– a mí; avatu– protejo; vaktāram– el que expone, maestro; avatu māṃ – pueda ser protegido; avatu vaktāraṃ – que el maestro este protegido; śāntiḥ– paz, calma.

Significado del Mantra:

Mi discurso y expresión está claro en mi mente; mi mente está establecida en mi discurso. Que todo sea cada vez más evidente y claro para mí. (Mis queridos discurso y mente), ustedes son mis dos instrumentos para aprender. Que lo que haya aprendido nunca se pierda. Me uniré día y noche por ese aprendizaje. Hablaré solo de sat y satyam; que eso nos proteja a mí y al maestro.

El Mantra afirma que la mente y el habla se vinculan armoniosamente entre sí. Lo que uno habla es lo que hay en su mente; lo que hay en su mente es lo que ha aprendido por la repetición de la recitación.

Esta es la declaración, y es obvio que la mente y el habla son los instrumentos del aprendizaje. Es a través de ellos que uno adquiere un conocimiento correcto y clarificado. La oración busca que el conocimiento adquirido nunca se pierda. La frase “unir el día y la noche por el aprendizaje” implica perseverancia y esfuerzo constante durante todo el día y la noche. Ritam es sat que indica atma, el principio rector del universo; satyam indica, como sabemos, Brahma. Hablaré de ritam y satyam significan que estudiare sobre atma y Brahma. “Que eso proteja” implica “que tal estudio” nos proteja. Los Upanishads declaran repetidamente que conocer atma y Brahma hace que uno sea inmortal. Esta declaración se basa en este mantra.

Shanti es la paz o la tranquilidad de la mente, que se alcanza al superar las vicisitudes de las miserias; la palabra se repite tres veces con el objetivo de aliviar las tres clases de miserias que afectan a los seres humanos.

El siguiente mantra que encontramos en los Upanishads, pertenece a los Sukla Yayurveda; Isha y Brihadaranyaka que son los principales Upanishads que usan este mantra.

3

 

4

Significado palabra por palabra:

pūrṇamPūrṇam, aquello que es pleno, completo, absoluto, lleno, último; adaḥ– eso; idaṃ– esto; pūrṇāt– proveniente de pūrṇam; udacyate– emitido; pūrṇasya– para pūrṇam; ādāya– habiendo tomado, habiéndose fusionado; pūrṇameva-pūrṇam– solamente; avaśiṣyate– quedar excluido, lo que queda.

Significado del mantra:

Eso es purnam, esto es purnam. Purnam emerge del mismo purnam. Purnam al fusionarse con purnam, queda solo como purnam. Este mantra, aunque corto y sencillo, en realidad presenta uno de los principios básicos importantes de la filosofía de los Upanishads. Los Upanishads dicen que este universo surgió del principio último, atma y que finalmente se fusionará en atma. En otras palabras, el universo es sólo una expresión de atma. Está bien establecido que atma es absoluto, definitivo y el todo; eso significa que es purnam. Las palabras “eso” y “esto” en el mantra indican objetos materiales que esta allá, aquí o cerca. Se dice que todos los objetos materiales son partes del cuerpo de atma; son manifestaciones de atma. Están invadidos por atma; en realidad están en atma,  apareciendo en esas formas. Así que, ambos son purnam; “eso” y “esto” es purnam. Surgieron de atma, el purnam; de purnam sólo purnam puede salir. Así pues, se dice: “pūrṇasya pūrṇamādāya pūrṇamevāvaśiṣyate” ¿Qué pasa si todos estos se fusionan en atma, permanecerá como tal, como purnam solamente. De ahí que la declaración de mantra, “pūrṇasya pūrṇamādāya pūrṇamevāvaśiṣyate” (Purnam al fusionarse con purnam, sigue siendo como purnam solamente).

Ahora pasamos al siguiente mantra que encontramos en los Upanishads del Samaveda (Kena y Chandogya). Este mantra es una expresión de un sincero deseo de ser uno con Brahma.

 

5

6

Significado palabra por palabra:

āpyāyantu– fortalecerse, poderoso; mama– mi; angāni– partes del cuerpo; vāk-hable; prāṇa– respiro; cakṣuḥ– ojos; śrotram– oídos; athaḥ– y además; balam-fuerza; indriyāṇi– sentidos; ca– y; sarvāṇi– todo; sarvam– todo esto; brahmaBrahma; upaniṣadam– declarado en los Upanishads; ma– no; aham-yo; nirākaroti– negar, separar; mā’haṃ brahma nirākuryāṃ – sin negarse a Brahma; mā mā brahma nirākarot – sin estar separado de Brahma; anirākaraṇam– sin negación; astu– pueda ser; me– para mí; tat– eso; ātmani– internamente; nirate– apegado, persistir; ya– por cual; upaniṣatsu– en los Upanishads; dharmaḥ– ordenanzas, principios; te– ellos; mayi– en mí; santu– puede ser.

Significado del Mantra:

Que las partes de mi cuerpo puedan mantenerse fuertes y poderosas; mi verbo, respiración, ojos, oídos, fuerza vital y

todos mis sentidos. Todo esto es Brahma, así está declarado en los Upanishads. No negare a Brahma; y que Brahma no me negara. Que no haya afirmación ni negación; que no haya negación para vinculada conmigo.  Que las ordenanzas de los Upanishads siempre moren en mí.

El primer anhelo en este Mantra es por un cuerpo fuerte; esto se debe a que, sin un cuerpo fuerte y saludable, la búsqueda sostenida del conocimiento final no es factible. El segundo anhelo es que no haya ninguna negación mutua de Brahma y el actual buscador. Esto implica su deseo sincero de ser uno con Brahma; él quiere que este deseo deba reverberar constantemente dentro de él. Finalmente, él quiere tener en cuenta todas las ordenanzas de los Upanishads; pues, estas ordenanzas están conduciendo luces en la búsqueda de la realización espiritual.

Ahora veremos el mantra que se encuentra en Upanishads  de Krishna Yayurveda. Este expresa un deseo hecho conjuntamente por el discípulo y el maestro. Quieren que el proceso de aprendizaje y enseñanza sea fluido y sin prejuicios. Vea el mantra abajo:

7

8

Significado palabra por palabra: 

saha – juntos; nāvavatunau + avatu; nau – ambos; avatu – puede ser impulsado, promovido, protegido; bhunaktu – pueda estar hambriento; vīryaṃ – energía; karavāvahai – podemos utilizarlo; tejasvi – brillante; adhītam – saber; astu – puede ser; – no; vidviṣāvahai – podemos hacer que se disguste el otro.

Significado del Mantra:

Que ambos seamos impulsados; que tengamos hambre. Que podamos usar nuestra energía juntos. Que nuestro aprendizaje sea brillante; que no nos agrademos mutuamente.

El maestro y el estudiante oran por la motivación de estar juntos y por tener hambre. La motivación es para el estudio; el hambre es para impartir/recibir conocimiento. Para lograr este objetivo, tienen que utilizar su energía. Este esfuerzo unido es esencial para garantizar un resultado brillante.

Por último, el proceso de aprendizaje no debería resultar en una aversión mutua. Hay una posibilidad de disgusto en ausencia de inspiración simultánea y esfuerzo conjunto; eso justifica la parte inicial del mantra.

El último de los shanti mantras más populares de los Upanishads se muestra a continuación; se encuentra en los Upanishads del Atharva Veda. Este mantra es diferente de los anteriores, ya que en estas oraciones encontramos la devoción dirigida a varios Dioses o Devas. 

Significado palabra por palabra:

bhadraṃ – auspicioso, excelente; karṇebhiḥ – por los oídos; śruṇuyāma – puede escuchar; devāḥDevas o Dioses; paśyema – podemos ver; akṣabhiḥ – por los ojos; yajatrāḥ – adorados; sthirairangaiḥ – (sthiraiḥ + angaiḥ) con una mente determinada; tuṣṭuvāṃsastanūbhiḥ – con un cuerpo satisfecho y sano; vyaśema – gastado, consumido; devahitam – permitido y asignado por los Devas; yadāyuḥ – la vida permitida; svasti – bendiciones, prosperidad; naḥ – para nosotros; indraḥIndra (Dios del cielo); vṛddhaśravāḥ – gloria ancestral; pūṣā-pūṣa (el gran nutriente); viśvavedāḥ – todo conocido; tārkṣyaḥGaruda (Dios de las aves); ariṣṭanemiḥ – aquel que protege de los males; bṛhaspatiḥBṛhaspati (el Señor de la oración); dadhātu – conceder.

Significado del Mantra:

Devas, escuchamos lo auspicioso con nuestros oídos. Adorados, vemos lo auspicioso con nuestros ojos. Permítasenos usar el tiempo otorgado por los Devas, con la mente determinada y con un cuerpo sano y vital. Pueda Indra, la ancestral gloria de Pusa, el que lo sabe todo, bendecirnos; y Garuda, quien nos protege del mal, llevarnos con bien, para que Brihaspati nos otorgue sus bendiciones.

A este respecto, hay que aclarar que todo el conocimiento es apauruseya (no de un hombre, por ningun hombre o super-hombre); incluso la aritmética simple “2 + 2 = 4” es así. Esto se debe a que tal conocimiento no es la invención de ningún individuo en particular; es sólo un descubrimiento por alguna persona en algún momento del tiempo. El tiempo de tal descubrimiento es lo que damos como la fecha de esa parte del conocimiento. Se puede ver que cada sukta en el Veda Samhita es conocido en el nombre de algún renombrado Sabio. Los Upanishads también se presentan en su mayoría expuestos por algunos rishis. De tal manera, no es equivocado mencionar el periodo de revelación de los Upanishads. La disputa surge sólo con respecto a la corrección del período asignado.

De los hechos anteriores se desprende claramente que nadie tiene ningún derecho de propiedad o arrendamiento sobre ningún conocimiento.

El conocimiento espiritual, como cualquier otro conocimiento, es una propiedad universal, y por lo tanto cada individuo tiene el derecho de acceso y utilización de esa propiedad. Que todo el mundo se dé cuenta de este hecho y se presente para enriquecerse en el ejercicio de ese derecho. Es el derecho y el deber de todo el mundo adquirir conocimientos y elevarse hasta el despertar pleno, porque la existencia misma así lo exige.

 

 

Surya Namaskar – El Saludo al Sol

SS16

La luz ha sido considerada por todas las culturas como el símbolo de la consciencia, la auto-iluminación y la representación de lo divino; incluso hoy en dia vemos como esta comprensión es usada en narraciones contemporáneas como la famosa “Guerra de las Galaxias” y “El Señor de los Anillos”, donde se plasma claramente la eterna lucha entre la luz y la oscuridad, donde es llamada como “La Fuerza”, que posee un lado caracterizado por la oscuridad y otro por la luz o la iluminación. Así mismo, esto lo vemos recreado en cada una de las narraciones que sustentan a las religiones del mundo, y también se encuentra en los fundamentos de las grandes filosofías o corrientes del pensamiento que de alguna manera guían a la humanidad. Sin embargo, esta luz tiene su fuente en la estrella o sol de este sistema de planetas, “El Sistema Solar”, por lo que su existencia y presencia en la vida de cada uno de los integrantes de este “vecindario estelar”, determina la manera como concebimos y entendemos a nuestra estrella reina, el Sol.

En el Bhagavad-Gita, el texto fundamental del yoga, en el capitulo 7, verso 8, el Señor le dice a Arjuna: prabhasmi sasi-suryayoh… Yo soy la luz del Sol y de la Luna”. Prabha: la luz; asmi: Yo soy; sasi-suryayoh: del Sol y la Luna; como tambien encontramos en la Biblia, en el libro de Genesis 3-5, se establece lo siguiente: “Dios dijo: ¡Haya luz! y la luz se hizo. Al ver Dios que la luz era buena, la separo de la oscuridad y la llamo (dia), y a la oscuridad la llamo (noche). De este modo se completo el primer dia.” Así vemos como diferentes culturas y civilizaciones le dan mucha importancia a la luz. Entre los grandes pensadores occidentales contemporáneos se encuentra Eric Neumann, psicólogo jungiano, y dice lo siguiente: “El mundo comienza con la llegada de la luz… “”La oposición entre la luz y la oscuridad ha formado el mundo espiritual de todos los individuos y los ha moldeado.” Los Orígenes e Historia de la Consciencia (Princeton University Press, 1995) de Eric Neumann.

Sin duda alguna nuestra fuente primaria de luz es el sol, sin embargo, cuando intentamos verla directamente, al dirigir nuestra mirada hacia él, no alcanzamos a ver nada realmente, salvo un resplandor blanco amarillento, y asumimos con certeza que allí está esa gran bola amarilla generando toda esa luz y  calor que nos alcanza, creando las condiciones ideales para que la vida se manifieste plenamente. Por ello, desde hace miles de años la civilización pre-india e India, ha reverenciado al sol, y lo continua haciendo en su diario quehacer, como el corazón físico y espiritual de nuestro mundo, y el creador de la vida misma.

Al solse le conoce por muchos nombre, y en sánscrito se lo llama Surya (la Lluz Suprema); savitri (el Vivificador); Ravi (el Pájaro de Fuego); Divakar (el Creador del Día), y otros tantos como castumbres y culturas. Para los Hindúes, el sol es el “ojo del mundo” (loka chakshus), viendo y uniendo a todos los seres entre sí, convirtiéndose en la imágen y el camino a la divinidad. Para los yoguis, lo honran en su práctica diaria, en especial cuando ejecutan la combinacion de posturas o vinyasa denominada Surya Namaskar o el Saludo al Sol, que se realiza por lo regular al amanecer, como una bienvenida al astro rey. Surya es el nombre del sol en sánscrito, la misma lengua de la palabra Namaskar, derivada de la palabra namah o namas: “inclinarse ante a”o “adorar”. Incluso la familiar expresion Namaste, que usamos como saludo, ademas de iniciar y terminar las sesiones de yoga, que traduce “Reconozco a la Divinidad en tí, y me postro ante Ella”, también es derivada de la misma raíz.

Mantras para el solCada Saludo al Sol inicia y termina con el Anjali Mudra (Gesto del Corazón) con las manos juntas (como en oración) a la altura del pecho. Esa ubicación demuestra que el corazón siempre sabe la verdad. Esta vinyasa se compone de ocho asanas o posturas que se llevan a cabo sucesivamente siguiendo la pauta de la respiración, fluyendo armoniosamente y manteniendo la concentración de manera que su ejecución sea fluida, brindando sus beneficios a todo nuestro ser. Los yoguis de la linea ortodoxa suelen ejecutarla pronunciando mantras o plegarias tomados del Rig Veda, con cada asana hasta completar todo la secuencia.

Las antiguas escrituras vedicas enseñan que cada uno de nosotros encierra en su interior a la cración misma, conteniendo “ríos, océanos, montañas, praderas… estrellas, planetas, etc.”(Shiva Samhita, II, 1-3). “El Sol externo”que logramos apreciar con nuestros ojos, es igual al “Sol interno”, que contenemos, correspondiente a nuestro corazón sutil y espiritual, sede de la consciencia y del conocimiento trascendental (jñana), y en algunas tradiciones filosóficas es el asiento del alma (Jivatman).

Puede parecer extraño para la mentalidad occidental que los yoguis consideren al corazón el asiento de la sabiduría, que normalmente asociamos con nuestras emociones, y no al cerebro. Pero en la tradición filosófica del yoga, el cerebro en realidad esta simbolizado por la Luna, que refleja la luz del Sol, y no la genera. Este tipo de conocimiento es útil para tratar los asuntos mundanos, y es incluso necesario en cierta medida en las etapas iniciales de la práctica espiritual; pero a fin de cuentas, el cerebro está condicionado y limitado, por lo que es propenso a cometer erreores. El sabio Patanjali en los Yoga Sutras lo define como viparyaya o falso conocimiento.

SS003

Historia y Práctica

Existe desacuerdo entre las autoridades y eruditos sobre los orígenes del Saludo al Sol. Los tradicionalistas sostienen que la secuencia tiene por lo menos 2.500 años de antigüedad (quizás varios cientos de años más), que se originó durante los tiempos védicos, como parte de los rituales realizados al amanecer, donde cada uno de los movimientos de las asanas que conforman este vinyasa, se acompañaban con la recitación de un mantra u oración, además de las ofrendas de flores y arroz, y las libaciones de agua. Los escépticos de esta afirmación sostienen que el Saludo al Sol fue inventado por el raja de Aundh (un antiguo estado en la India (Bharata), ahora parte del estado de Maharashtra) a principios del siglo XX, luego diseminado al oeste en la década de 1920 o 1930. Mas no hay certeza ni registro alguno al respecto.

Así como es imposible determinar sus inicios reales, como tampoco su exacta conformación, es lógico pensar que este Saludo al Sol “original” ha evolucionado y sobrellevado posibles variaciones a lo largo de estos años. Por ejemplo, en el libro de Janita Stenhouse, Yoga del Sol: El Libro de Surya Namaskar (Innerspace Map Studio, 2001), ella nos muestra al menos unas dos docenas de maneras diferentes ejecutar esta famosa vinyasa. La secuencia que le presentamos viene directamente en la línea del maestro Tirumalai Krishnamacharya y consiste en 12 (doce)estaciones” compuestas de ocho posturas diferentes, las cuatro últimas siendo las mismas que las cuatro primeras, pero ejecutadas en orden inverso. En la secuencia que presentamos acá se comienza y se finaliza con la postura Tadasana (La Montaña).

SS05

SS06

SS07

SS08

SS09

SS10

SS11

SS12

SS13

SS14

La transición de una postura a la otra, se facilita mediante inhalaciones o exhalaciones, bien sea elcaso, y a medida que uno desarrolla la secuencia, se van corrigiendo los detalles y la respiración se va asentando, hasta alcanzar el ritmo apropiado. (Recordemos que todo movimiento hacia arriba, ha de ir acompañado de una inhalación; y cada movimiento hacia abajo, ha de ir acompañado de una exhalación). Si por alguna razón se acelera el ritmo y la respiración se dificulta, uno debe detenerse y descansar un momento, hasta que el ritmo vuelva a ser calmado y podamos controlarlo. No olvide que hemos de respirar siempre usando las fosas nasales, nunca por la boca, ya que los filtros nasales calientan el aire que tomamos, permitiendo que este sea asimilado efectivamente, al llegar a los pulmones a la temperatura ideal, reduciendo el riesgo de hiperventilación.

SS15

 

Pratyahara, la categoría olvidada del Yoga

por David Frawley (traduccion libre de Urdhvabhaga Das)

dolor-12-e1509106358293.jpg

El yoga es un vasto sistema de prácticas, principios y técnicas espirituales que nos ayudan con el crecimiento pleno del ser. Para este fin, el sistema clásico del yoga incorpora ocho categorías (ashthanga yoga), cada una con su propio lugar y función. Estas ocho categorias no son conocidas por la mayoría de los practicantes de hatha yoga (el yoga de las asanas o las posturas), la forma de yoga más practicado y menos entendida en occidente. Aunque últimamente nos encontramos a más personas interesados en la meditación. De éstas, pratyahara es probablemente la categoría menos conocida. ¿Cuántas personas, incluso los profesores de hatha yoga, pueden definir al pratyahara? ¿Has tomado alguna vez una clase de pratyahara? ¿Has visto alguna vez un libro sobre pratyahara? ¿Puedes pensar en varias técnicas importantes de pratyahara? ¿Realizas pratyahara como parte de tus prácticas diarias o sadhana? ¿No? Sin embargo, a menos que entendamos a pratyahara, nos falta un aspecto integral del yoga, sin el cual el sistema no puede funcionar.

Para los serios practicantes de hatha yoga, esta quinta categoría entre las ocho (ashthanga yoga), pratyahara, ocupa un lugar central.  Algunos yoguis la incluyen entre los aspectos externos del yoga, y otros con los aspectos internos. Ambas clasificaciones son correctas, ya que pratyahara es la clave o vínculo entre los aspectos externos e internos del yoga; ya que nos enseña cómo movernos de uno al otro.

No es posible moverse directamente de la asana, a la meditación, sin que esto genere un disturbio total en el cuerpo, la mente y las emociones. Por lo que es esencial manejar todo aquello que se encuentra en medio, entre ellos. Para hacer esta transición se requiere de la colaboración de la respiración y los sentidos, que unen el cuerpo y la mente. Estos deben estar bajo control, de manera que puedan desarrollarse adecuadamente. En este punto es cuando entran en juego el control de la respiración y la energía vital o prana mediante pranayama, y el control de los sentidos a través de las técnicas de pratyahara. Con pranayama controlamos nuestras energías e impulsos vitales, y con pratyahara ganamos dominio sobre los sentidos indisciplinados. Estos son requisitos imprescindibles para una meditación exitosa.

De acuerdo con las enseñanzas del maestro Swami Shivananda, presentamos lo siguiente:

¿Qué es Pratyahara?

Pratyahara o abstracción (retirada voluntaria de los sentidos de sus objetos correspondientes), es aquello por lo cual los sentidos dejan de relacionarse con objetos de los sentidos correspondientes, e imitan, por así decirlo, la naturaleza de la mente (chitta).

El término pratyahara está compuesto por dos palabras en sanscrito: prati y ahara.

Ahara, significa “comida”, o “cualquier cosa que tomamos para nosotros desde el exterior.”

Prati, es una preposición que significa “contra”, “fuera”, o “exterior.”

Pratyahara, literalmente significa “control de ahara”, o “adquirir dominio sobre el control de las influencias externas.” Y se le compara a la acción que ejecuta una tortuga al retirar y esconder sus extremidades, para resguardarlas en su caparazón. La concha o caparazón de la tortuga es la mente y los sentidos son las extremidades. El término también se traduce como “abstinencia de los sentidos”, sin embargo, esa acción está implícita.

En el pensamiento del yoga hay tres niveles de ahara, o comida.

  • La primera es alimentos físicos que aportan los cinco elementos necesarios para nutrir el cuerpo humano.
  • La segunda son las impresiones, que traen las sustancias sutiles, necesarias para nutrir a la mente — las sensaciones de sonido, tacto, vista, gusto o sabor, y olor.
  • El tercer nivel de ahara son nuestras asociaciones y relaciones. Las personas que tenemos a nivel del corazón que sirven para nutrirnos, afectando así a las gunas (sattva, rajas y tamas) o energías que nos constituyen.

Los efectos de pratyahara se pueden considerar como dobles, ya que implican la retirada o restricción de los alimentos y las asociaciones inapropiadas, mientras se cubren las necesidades de los alimentos y las asociaciones correctas y apropiadas. No podemos controlar nuestras impresiones mentales sin una dieta adecuada y una relación correcta con nuestro entorno social y humano. Por ello es de vital importancia comprender que el control de todas las impresiones que recibimos (físicas, mentales y emocionales) pasen por el tamiz de la práctica continua de pratyahara, ya que liberan al cuerpo, la mente y las emociones de la inercia que nos rodea. De esa manera podremos “movernos” en nuestro interior a nuestras anchas.

Al retirar nuestra conciencia de las impresiones negativas, la práctica de pratyahara fortalece los poderes de inmunidad de la mente. Así como un cuerpo sano puede resistirse a las toxinas y patógenos, una mente sana puede prevenir los efectos negativos de las influencias sensoriales de su entorno. Si usted es fácilmente perturbado por el ruido y la agitación del medio ambiente que lo rodea, debe practicar pratyahara, porque sin esta práctica no podrá meditar, ni encontrar la paz.

Existen cuatro formas importantes de pratyahara, y son:

  • Indriya-pratyahara._ control sobre los sentidos.
  • Prana-pratyahara._ control sobre la respiración o el prana (la energía vital).
  • Karma-pratyahara._ control sobre las acciones que se ejecutan (todas ellas).
  • Mano-pratyahara._ retiro y control de la mente de los sentidos.

Cada una de ellas tiene sus métodos y técnicas especiales.

Control de los Sentidos (Indriya-pratyahara)

Indriya-pratyahara, o control de los sentidos, es considerada como el método esencial de pratyahara, aunque no es lo que más nos guste escuchar, ya que esta cultura de redes sociales y la intervención de los medios de comunicación solo busca que los sentidos actúen a sus anchas sin control alguno. Por eso vemos que la mayoría de nosotros sufrimos de una sobrecarga de estímulos sensoriales, producto del bombardeo constante de los medios de comunicación, como la televisión, radio, prensa, revistas, libros, sin dejar a un lado, por su puesto, al internet. Nuestras funciones sociales y psicológicas están sobre-estimuladas, y los sentidos son las puertas y ventanas por las cuales todo ese estimulo penetra nuestro cuerpo, mente y emociones. De esta manera nos vemos expuestos a colores intensos, ruidos ensordecedores y sensaciones dramáticas que alteran nuestro ser. Nos hemos formado con infinidad de vicios sensoriales, porque es así como se desarrolla el espectáculo de la vida actual.

El problema es que los sentidos, al igual que los niños no entrenados, no poseen la formación y por tanto el carácter para desarrollar la voluntad que nos permite decidir qué hacer o no hacer. Por eso es importante aprender a controlarlos, ya que de otra manera nos dominan con su infinidad de demandas y deseos. Pero estamos tan acostumbrados a la continua estimulación sensorial, que no sabemos cómo silenciar el bullicio que llena nuestra mente. Nos hemos convertido en rehenes del mundo de los sentidos y sus encantos. Nos mantenemos corriendo tras las atractivas promesas que han de satisfacernos, olvidando los objetivos reales y más elevados de la vida. Por esta razón pratyahara es probablemente la categoría más importante del yoga, en especial para el hombre de nuestros días.

El viejo dicho “el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil,” se aplica a aquellos de nosotros que no hemos aprendido a controlar adecuadamente nuestros sentidos. Indriya-pratyahara nos facilita las herramientas para fortalecer al espíritu y reducir nuestra dependencia de lo mundano. Este control de los sentidos no debe entenderse como una supresión total del flujo de energía que fluye a través de estos, porque con seguridad enfrentaremos una respuesta negativa de esa energía y de nuestros sentidos. La idea es lograr canalizar tanto el flujo de la energía, como también de los deseos que continuamente están pululando en nuestra mente.

La Manera Correcta de Asumir las Impresiones y los Estímulos Externos

La práctica de pratyahara se centra en la actitud correcta que asumimos ante las impresiones y estímulos externos. La mayoría de nosotros somos cuidadosos con los alimentos que comemos y con la compañía que mantenemos, pero no podemos ejercer la misma discriminación sobre las impresiones que recibimos mediante los sentidos. Aceptamos impresiones y estímulos a través de los medios de comunicación, que de otra manera nunca permitiríamos en nuestras vidas personales. Dejamos que la gente entre en nuestras casas a través de la televisión y las películas que vemos, y que nunca permitiríamos en nuestra vida real. ¿Qué tipo de impresiones y estímulos recibimos a diario? ¿Podemos esperar que no nos afecten? Las sensaciones fuertes embotan la mente, y una mente embotada, adormecida, nos hace actuar de manera insensible, descuidada, incluso violentamente.

Según el Ayurveda, las impresiones sensoriales son el alimento principal para la mente. El trasfondo de nuestro campo mental consiste en nuestras impresiones sensoriales predominantes. Continuamente apreciamos como nuestra mente vuelve una y otra vez a las impresiones de la última canción de moda que escuchamos en la radio, la escena que nos maravilló en la última película que vimos. De igual forma, cuando consumimos comida basura o chatarra, por ejemplo, el cuerpo adquiere las cualidades que posee ese tipo de comida toxica, volviéndose toxico también, y además las impresiones toxicas de ese tipo de alimento son absorbidas por la mente, para finalmente volverse toxica también. La comida basura o chatarra requiere mucha sal, azúcar o productos químicos para hacerla apetitosa, porque en gran medida es comida muerta. De forma similar, las impresiones basura o chatarra, requieren de poderosas impresiones dramáticas, como el sexo y la violencia, para hacernos sentir que son reales, porque en realidad son sólo colores proyectados en una pantalla.

No podemos ignorar el papel que juegan las impresiones sensoriales en hacernos lo que somos, ya que construyen el subconsciente y refuerzan las tendencias latentes en él. Tratar de meditar sin controlar nuestras impresiones pone a nuestro subconsciente en contra de nosotros e impide el desarrollo de la paz y la claridad interior.

Retirada Sensorial

Afortunadamente no estamos indefensos ante el aluvión de sensaciones, impresiones y estímulos que nos abruman. Pratyahara nos proporciona herramientas para contrarrestarlas. Quizás la forma más sencilla de controlar nuestras impresiones es simplemente cortarlas por lo sano, como pasar un tiempo separado de todos estos estímulos sensoriales. Por ejemplo, el cuerpo se beneficia y se protege de esta continua invasión mediante el ayuno de alimentos específicos o prescindiendo de ellos. De igual manera la mente puede beneficiarse ayunando de las impresiones que afecten sus pensamientos, ideas y conceptos. Esto puede ser tan simple como sentarse a meditar con los ojos cerrados, o sencillamente trasladarnos a un lugar apartado, donde no exista el contacto con el continuo bombardeo de estos estímulos sensoriales. También lo podemos hacer en nuestro hogar, si tenemos la voluntad de mantener nuestros televisores, radios, computadoras y teléfonos inteligentes apagados por un periodo de tiempo específico, y así poder limpiar y rejuvenecer nuestra mente.

Entre las prácticas recomendadas para los yoguis, existe el uso de mudras o gestos que se ejecutan con las manos y sus dedos, para manipular la energía y equilibrarla. Esta técnica nos ayuda a cerrar la mente y los sentidos al implicar el uso de los dedos de manera específica para bloquear o no, el flujo de la energía. De estos mudras encontramos que el shamukhi mudra o yoni-mudra (imagen 1), es una de las

sam_mukha_mudra1.jpg

imagen 1  El maestro Tirumalai Krishnamacharya ejecutando Shanmukhi Mudra

técnicas más importantes de pratyahara para cerrar los accesos corporales (sentidos y órganos de los sentidos) a las sensaciones, impresiones y estímulos. El objetivo es regular las aberturas sensoriales que se encuentran en la cabeza, a saber: ojos, oídos, fosas nasales y boca; permitiendo que la atención mental y la energía se muevan en el interior.

Otro método o técnica para retirar el flujo constante de la energía de los sentidos, es mantener nuestros órganos sensoriales abiertos, pero retirando nuestra atención de ellos. De esta manera dejamos de asimilar sin cerrar nuestro sentido común. La técnica más común es ejecutar el shambhavi mudra, consiste en sentarse con los ojos abiertos dirigiendo la atención hacia el interior, una técnica utilizada por diferentes practicantes en diferentes escuelas o filosofías. Esta redirección de los sentidos también se puede hacer con los otros sentidos, particularmente con el sentido del oído. Nos ayuda a controlar nuestra mente incluso cuando los sentidos están en funcionamiento, como durante el curso normal del día.

Concentración en Impresiones Uniformes

Otra manera de limpiar la mente y alcanzar el control de los sentidos, es concentrar nuestra atención en el origen o causa de nuestras impresiones, como por ejemplo mirar fijamente al océano o el cielo azul. Así como el sistema digestivo interrumpe sus funciones a causa de hábitos irregulares de alimentación, o por comidas inapropiadas, nuestra habilidad de asimilar las impresiones que llegan a nosotros, puede estar alterada por la excesiva e irritante exposición a estas. Por ello, así como mejoramos todas las funciones digestivas mediante una dieta sencilla como lo recomienda el Ayurveda. Por ejemplo, al comer Kichari, una mezcla de arroz basmati y frijoles mung, cocinados juntos con la cantidad adecuada de sal y especias, logramos reestablecer la  buena secreción de jugos gástricos y encimas que estimulan los procesos digestivos, reestableciendo la salud corporal: de igual forma, nuestra asimilación mental ha de requerir una “dieta” de impresiones naturales y homogéneas que ayuden a la mente a encontrar su equilibrio y estabilidad.

Creando Impresiones Positivas

También es beneficioso crear impresiones positivas, naturales y acordes con nuestro carácter y temperamento. Como observar las características de los árboles, las flores del jardín o del campo, contemplar la naturaleza en toda su extensión, en pequeña o gran escala. Cerca de nuestros centros urbanos podemos encontrar estos lugares, incluso algunos parques nos pueden ayudar con esto. Lo importante es saber que estos lugares son almacenes de impresiones e ideas positivas. Ayuda también rodearse de elementos que establezcan calma y tranquilidad.

Crear Profundas Impresiones

Otra técnica que nos puede ayudar a retraer la energía sensorial de los sentidos y los órganos de los sentidos, es enfocar la atención mental en las impresiones internas, o en las reales experiencias internas derivadas del proceso de dhyan o meditación. Así podemos crear impresiones internas propias mediante el ejercicio de atestiguar y utilizar los sentidos sutiles, la contraparte de los sentidos físicos, los cuales han de estar quietos y en paz.

La visualización es la manera más sencilla de crear impresiones internas. En realidad, la mayoría de la práctica de yoga dhyan (meditación yoga), comienza con algún tipo de visualización, bien sea al contemplar la forma de la deidad personalmente adorada, la imagen del guru, o sencillamente la contemplación de la forma inmediata que tenemos de Dios, la naturaleza. Visualizaciones más elaboradas requieren de un mayor conocimiento, bien sea sobre las deidades y su cosmología, rituales, mundos, fuentes, etc. Vemos como los artistas plásticos se absorben en paisajes internos que los conducen a crear maravillosas obras de arte, o los músicos al combinar y armonizar las notas, armonías y ritmos de tal manera que crean música en base a sus visualizaciones interiores. Éstas son formas de pratyahara porque de alguna manera borran de su pantalla mental las impresiones externas y producen una impresión interior segura que les permite tener una base para iniciar el proceso de meditación. Las visualizaciones preliminares pueden ser provechosas en la mayoría de los casos cuando iniciamos la meditación, y se pueden integrar a las regulares prácticas diarias o sadhana.

Laya yoga o el yoga de la luz y el sonido internos (la corriente audible de la vida y la luz divina interior). Esta luz y sonido se encuentran en nosotros, porque al fin de cuentas, somos la manifestación individualizada de la creación total. Y al concentrar nuestra atención y energía en esta luz y sonido, los sentidos externos dejan de funcionar, logrando retirarse del mundo externo, permitiéndonos transformar todo nuestro interior. Esta es otra técnica de indriya-pratyahara.

Control del Prana, la energía vital (prana-pratyahara)

El control de los sentidos requiere del desarrollo y el control del prana, la energía vital, porque los sentidos siguen al prana. A menos que nuestro prana no sea fuerte y estable, no tendremos el poder de controlar los sentidos. Si nuestro prana esta alterado y debilitado, nuestros sentidos estarán alterados y debilitados.

La ejecución de pranayama es uno de los requisitos indispensables en la práctica de pratyahara. Así que, el prana es recabado mediante la aplicación de la técnica de pranayama, aplicado en pratyahara. Los principios fundamentales del yoga, describen los métodos de retirar el prana de las diferentes partes cuerpo, desde las extremidades y abarcando todo el cuerpo, conduciéndolo al centro de concentración, que por lo general es en la coronilla de la cabeza, el tope de la cabeza, pasando por cada uno de los chakras, hasta llegar al último de ellos.

Quizás el mejor método de prana-pratyahara es visualizar el proceso de la  muerte, donde el prana, la energía vital, se retira y abandona al cuerpo, cerrando todos los accesos del cuerpo y los sentidos, desde los pies hasta la cabeza. Sri Ramana Maharshi alcanzo la comprensión plena del Ser, al hacer esto cuando el solo era un chico de diecisiete años. Antes de  investigar sobre la naturaleza real del Ser, el visualizo su cuerpo muerto, sin presencia alguna de prana, bien en la mente o en el corazón. Sin la aplicación intensa y completa de la técnica de pratyahara, su proceso meditativo no habría tenido éxito.

Control de la Acción (Karma-pratyahara)

No podemos controlar los órganos de los sentidos, sin antes haber controlado a los órganos motores. Es más, los órganos motores nos involucran directamente con el mundo exterior. Los impulsos que recibimos del exterior lo hacen mediante los sentidos y los órganos motores, haciendo que vivamos una experiencia sensorial adicional. Esto nos condiciona a estar subyugados por el deseo, que además, es insaciable por naturaleza.

Con la correcta actitud ante las impresiones y estímulos, podemos llegar a tener el poder de controlar los órganos motores. Esto es karma-yoga, la acción correspondiente sin esperar resultado alguno de ella. Cuando podamos comportarnos de esa manera, podremos concluir que llevamos una vida sagrada. Karma-pratyahara puede ejecutarse dejando a un lado cualquier idea o aspiración de querer disfrutar de las recompensas de nuestras acciones. Así nuestras acciones se convierten en un servicio a la humanidad, a la creación y a Dios en última instancia. En el Bhagavad-gita encontramos la siguiente afirmación: “Tu deber es actuar sin esperar recompensa alguna.” Esto es otro tipo de pratyahara. Estas técnicas son en cierta forma una clase austeridad o sacrificio, que conducen al control de los sentidos y sobre todo, control de los órganos motores. Por ejemplo, la práctica del asana-yoga nos ayuda a regular los movimientos del cuerpo, particularmente las extremidades, las cuales aquietamos al sentarnos a meditar silenciosamente por períodos prolongados de tiempo.

Retirar la Mente (Mano-pratyahara)

Los yoguis suelen decir que la mente es el órgano motor del “sexto sentido,” y es además, responsable de coordinar todos otros órganos de los sentidos y órganos motores. Las impresiones sensoriales que terminamos absorbiendo, son aquellas que recibieron mayor atención por parte de nuestra mente. En cierto modo estamos practicando pratyahara siempre. La atención de la mente es limitada, ella no puede estar consciente de todo cuanto le rodea, por esta razón al dedicar su atención a una impresión particular, todas las demás impresiones pasan a un segundo y tercer plano o grado de atención, quedando a un lado.

Controlar los sentidos implica que dedicamos nuestra atención mental para llevar a cabo ese gran esfuerzo. En los Yoga Sutras, II.54, Sri Patanjali dice lo siguiente: “Pratyahara (retirada voluntaria de los sentidos de sus objetos correspondientes), es aquello por lo cual los sentidos dejan de relacionarse con los objetos de los sentidos correspondientes, e imitan, por así decirlo, la naturaleza de la mente (chitta).” Precisamente eso es mano-pratyahara, la retirada o la separación de los sentidos de sus objetos de los sentidos correspondientes, para dirigirlos junto a su energía al interior, a la mente, donde asumirán la naturaleza de ella. En el comentario sobre los Yoga Sutras por parte de Sri Vyasa, este señala que la mente es como la abeja reina y los sentidos como las abejas obreras. Donde quiera que la reina vaya, todas las demás con seguridad la seguirán. Por lo tanto, mano-pratyahara se refiere más al control de la mente, que al control de los sentidos, ya que al controlar la mente, los sentidos son automáticamente controlados.

Podemos practicar mano-pratyahara, retirando nuestra atención de las impresiones desagradables que surjan en cualquier momento. Esta es la forma más elevada de pratyahara y también la más difícil; si no hemos avanzado en cuanto al control de los sentidos, órganos motores, y los diferentes pranas, podríamos decir que es un trabajo incompleto. Como los animales salvajes, el prana y los sentidos pueden fácilmente doblegar a una mente débil, de manera que lo mejor es iniciarse con las técnicas y prácticas básicas de pratyahara.

Pratyahara y las otras Categorías del Yoga

Pratyahara es la quinta categoría en el óctuple sistema de yoga, conocido como ashthanga yoga, por lo tanto es está relacionado con las otras siete categorías, por lo que cada una de ellas, desde asana, hasta samadhi, contiene aspectos de pratyahara. Por ejemplo, en las posturas sentadas, las más importantes en la práctica general, tanto los sentidos y los órganos motores son controlados. Pranayama contiene un aspecto de pratyahara cuando llevamos nuestra atención al interior mediante la respiración. Yama y Niyama, las categorias que encabezan la lista de ocho, contienen varios principios y prácticas, como la no-violencia y el contento, que nos ayudan a controlar los sentidos. En otras palabras, pratyahara crea los fundamentos para las prácticas más elevadas de yoga y es la base para la meditación.

Pratyahara también está vinculado a dharana. En pratyahara retiramos nuestra atención de las distracciones ordinarias y en dharana conscientemente nos enfocamos en un objeto particular, como un mantra, por ejemplo. Pratyahara es el aspecto negativo y dharana es el aspecto positivo de la misma función básica.

Muchos de nosotros encontramos que después de años de practicar la meditación, no hemos logrado lo que supuestamente esperábamos de ella. Al tratar de llevar a cabo la meditación sin ningún grado de pratyahara, es como tratar de recabar agua con u recipiente agujereado. No importa cuánta agua logremos reunir, esta se derramara rápidamente. Los sentidos son los agujeros de la mente y a menos que estén sellados, la mente no podrá contener el néctar de la verdad. Cualquiera que medite mientras lleva una vida en contacto con los objetos de los sentidos, y alterne periodos de meditación con indulgencia sensorial, necesita practicar pratyahara.

Pratyahara ofrece muchas técnicas para preparar a la mente para la meditación, y nos ayuda también a evitar los disturbios ambientales que producen mucho dolor psicológico. Pratyahara es una maravillosa herramienta para tomar control de nuestras vidas y abrirnos de manera que se manifieste nuestro Ser interno. Por ello no es asombroso que algunos de estos grandes yoguis hayan denominado a pratyahara como “la categoría más importante del yoga.” Por eso es importante incluirla en nuestro sadhana diario.

Pratyahara y Ayurveda     

Pratyahara es el manejo adecuado de la mente y los sentidos, por lo que es bueno y esencial para todos los tipos de doshas, bio-tipos o constituciones físicas. El factor más importante es la nutrición mental. Sin embargo, lo esencial es que aquellos con constitución vata, tienen la tendencia de desequilibrar las actividades sensoriales y mentales. Por ello los que poseen este dosha deben practicar pratyahara regularmente. Su intranquilidad distrae a los sentidos, perturba los órganos motores y el prana alterado, perturba a la mente. Pratyahara cambia al vata dañino y hace que el prana se torne positivo.

Por otro lado, los individuos que presentan el bio–tipo de kapha experimentan muy poca actividad, incluso a nivel sensorial. Ellos pueden tender a seguir patrones de tamas, caracterizados por la laxitud, el sedentarismo, o sencillamente estar sentados contemplando la vida. Ellos necesitan mayor estimulación mental y así beneficiarse de las actividades sensoriales del nivel más elevado, como la visualización profundas.

Los del bio-tipo pitta tienen más control de los sentidos que los otros y se inclinan hacia las actividades disciplinadas, donde el cuerpo y los sentidos tienen un papel preponderante. Necesitan practicar pratyahara como un modo de relajación personal, además de dejar que el trabajo los use.

Pratyahara y Enfermedad

El ayurveda reconoce que el uso inapropiado de los sentidos es una de las principales causas de enfermedad. Todas las enfermedades mentales están conectadas con el consumo de impresiones desagradables. Pratyahara por lo tanto, es un importante primer paso al tratar los desórdenes mentales. Similarmente es de mucha ayuda en tratar los desórdenes del sistema nervioso, particularmente aquellos que surjan a través de la hiperactividad. La mayor parte del tiempo sobre exponemos nuestras emociones, sobre todo al expresarlas, lo cual significa una gran pérdida de energía. Pratyahara nos enseña a mantener nuestra energía en nuestro interior, sin dispersarla innecesariamente. Esta energía conservada puede ser utilizada creativamente, o si fuera necesario con propósitos espirituales o de sanación, proveyéndonos de un poder extra para hacer las cosas realmente importantes para nosotros.

Las enfermedades físicas suelen surgir al tomar alimentos inapropiados. Pratyahara nos proporciona el control sobre los sentidos, de manera de no sentir ansias por alimentos inapropiados. Cuando los sentidos están siendo controlados apropiadamente, todo es controlado a su vez y por ello no surgen antojos dañinos y artificiales. Por ello el ayurveda enfatiza el correcto uso de los sentidos como uno de los factores importantes en el estilo apropiado de vida y el control de prevención de las enfermedades.